Desde enero se vende a entre 19 y 23 pesos el kilo en muchos barrios. ¿La razón? Los carniceros rebozan los excedentes de cortes del día anterior y los venden baratos para no perderlos.
El motivo de venderlas a estos precios, muy por debajo de lo que sale un kilo de carne para milanesas, es que les sirve para rotar la mercadería.
Esto significa que si un día no venden todo los kilos de nalga, las preparan con el excedente de ese corte, pero si otro día les sobra bola de lomo o paleta, utilizan esta carne.
Además, explican los cortadores de carne que la preparan un poquito más gruesa de lo normal (con doble rebozo) y en lugar de entrar siete en un kilo sólo entran cuatro y, por lo tanto, el cliente debe comprar más.
De todos modos, consultados los supermercados más importantes de la plaza local, ninguno cuenta con noticias claras sobre el nuevo plan Milanesas para Todos.

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