Carlos Tomada: 'Estamos cerca de ser gobierno en la Ciudad'

Ministro de Trabajo y candidato a vicejefe de Gobierno por el Frente para la Victoria, sostiene la necesidad de una política de empleo que permita la inserción laboral de los jóvenes y que pueda revertir la situación de los talleres clandestinos.
El candidato a vicejefe de la Ciudad por el kir­chnerismo, Carlos To­mada, cumplió ocho años en el Ministerio de Trabajo, un récord para una cartera con­flictiva. De lleno en la campaña, dice que a Macri "no le interesa el sur", que la elección en las co­munas es "más importante que el dictado de la Constitución porte­ña" y que el principal desafío la­boral en la Ciudad es el trabajo no registrado. Además, ratifica que en la segunda vuelta hablaría con Proyecto Sur, el socialismo y el ra­dicalismo y con Jorge Telerman.

¿Siente que están dadas las condiciones para que el pero­nismo gane un bastión históri­camente esquivo?

Sí, hoy hay un Gobierno que ago­tó su expectativa. El PRO represen­tó en su momento la posibilidad de un gobierno técnico que tenía una respuesta para cada problema. Sin desconocer que hubo un cambio, creo que las expectativas quedaron lejos de las promesas. Hoy estamos frente a una alternativa muy clara y muy concreta de que el Frente para la Victoria pueda ser gobierno.

Macri inició una campaña pu­blicitaria intensiva y sigue con una leve ventaja. ¿Cree que es reversible?

Sí, totalmente. Pensamos en una campaña en la vía pública sin nin­guna emergencia ni ansiedades. Lo importante es llegar a todos los ciudadanos, tener un ida y vuelta y presentar de manera más efectiva nuestras propuestas. Respeto mu­cho la campaña en la vía pública y los medios gráficos y no dudo de que hay que utilizarlos, pero sigo creyendo que si logramos transmi­tir cuál es el sentido y cómo vamos a dar respuestas a las demandas de los porteños, no tenemos que limi­tarnos a aquel tipo de campaña.

¿Cuáles son las deudas que deja el PRO?

Hay una que engloba a todas: el papel del Estado como aquel que atiende las necesidades de los sec­tores más vulnerables. El Estado en un papel de equilibrador de las des­igualdades, una mayor presencia en todo lo que es la educación, la salud, el hábitat. Me parece que so­bran los ejemplos de ese abandono de lo público. La sociedad deman­da una Ciudad más justa e igualita­ria y al mismo tiempo más produc­tiva y segura. Para eso necesitamos un Estado más presente.

¿Por qué está particularmente interesado en el sur?

Macri hizo cosas en la Ciudad, es visible. Pero Buenos Aires nunca tuvo el nivel de desigualdad que tiene ahora. Nunca se perdió de tal forma la identidad de la zona sur. Nunca la igualdad de opor­tunidades ha estado tan lejos. El sur siempre existió, pero hoy la imposibilidad de acceder a deter­minados servicios es muy marca­da. Cuando hablo del sur no sólo hablo de las villas, sino de Parque Patricios, Barracas, La Boca. Hay una situación de abandono que todos aquellos que queremos vol­ver a disfrutar de Buenos Aires te­nemos que pensar primero en re­solver este tema.

Macri, ¿descuidó deliberada­mente el sur?

Al gobierno del PRO no le intere­só. Tuvo otras prioridades. Así per­dimos cuatro años para los barrios del sur.

¿Piensa que el caso Schoklen­der puede afectar el desempe­ño electoral de la fórmula que integra con Filmus?

No soy muy afecto a enredarme en encuestas. Es posible que la cam­paña tan sesgada y fuerte que han hecho algunos medios gráficos y televisivos pueda estar impactan­do de alguna manera en la Ciudad. De todas maneras, la imagen y la intención de voto de la Presiden­ta están intactos. Para nosotros es un tema lamentable, pero está cla­ro: acá hubo una estafa. Hubo gen­te que, para hacer negocios, apro­vechó una historia y una dignidad que todos reconocemos, valora­mos y agradecemos. Las Madres, definitivamente, son las Madres.

El comienzo de la campaña es­tuvo signado también por el escándalo en el Inadi. ¿Qué opina de este tema?

En una campaña, cualquier trope­zón o hecho que salga de la ruti­na va a ser aprovechado por la otra fuerza política. María Rachid es nuestra candidata a legisladora, ha sido una gran luchadora por la igualdad de derechos. El hecho no tiene otra salida que la interven­ción de la Justicia para resolver el conflicto y seguir ade­lante.

A contramano de lo que se suponía, Cristina no está in­terviniendo mucho en la campaña.

Nosotros tampoco estamos hacien­do una campaña muy pública y me­diática. Estuvimos en pleno debate y diálogo interno con la fuerza, con los representantes de distintos es­pacios sociales y barriales, publicis­tas, representantes de las peque­ñas y medianas empresas porteñas. Estamos en una tarea de cuerpo a cuerpo. Supongo que la Presidenta, que tuvo la deferencia de presentar ella misma la fórmula del kirchneris­mo en la Ciudad, nos va a acompa­ñar en alguna de las tantas tareas que hace el Gobierno de la Nación en la Ciudad.

¿No sería terrible el ataque de los medios si ustedes participa­ran de actos de Gobierno?

Sí, sin lugar a dudas estaríamos vio­lando alguna ley que parece no pre­ocuparle al PRO, que no solamen­te la está infringiendo en términos de inauguraciones sino que hasta comete la irregularidad de utilizar el mismo color para el Gobierno y para el partido político. Me llama la atención que sectores tan republi­canos cometan estos errores.

Hace pocos días se firmó el dic­tamen para la urbanización de la 31. ¿Es posible urbanizar to­das las villas?

La gran mayoría se puede y se debe urbanizar. Si trabajamos todos los días (y no como ahora, que se inaugura un día una calesita y al otro una callecita), en seis años estamos en condiciones de urbanizar las villas donde es posible hacerlo y trasladar las que, por ejemplo, están a la vera del Riachuelo. Esos asentamientos deben ser reubicados con toda dignidad en otro espacio físico. De ninguna manera es un proceso imposible. De hecho, los planes para la urbanización de la 31 ya están aprobados. Solamente hay que poner el tema en el primer lugar de la agenda y no en el último, como ha sido hasta ahora, con presupuestos subejecutados.

Repasando la lista de comune­ros, se advierte la poca presen­cia de dirigentes villeros. ¿Es una deuda la participación de ese sector de la sociedad?

Me parece que es un sector más. No creo que haya que hacer dis­criminación positiva. Mucha gen­te que me acompañó en la precan­didatura proviene de movimientos sociales, convertidos en estructu­ras políticas que generan y forman cuadros políticos.

¿Qué importancia le asigna a la descentralización del poder en las comunas?

Es fundamental. Es un orgullo par­ticipar como candidato en una elec­ción en la que se van a elegir co­muneros. Creo que es el hecho institucional más importante que va a vivir la Ciudad, incluso más que el dictado de la Constitución. Esto modifica la forma de gestionar lo público, la participación popular, y mejora la calidad institucional

¿Cuál es el principal desafío en materia laboral en la Ciudad?

El primero es el trabajo no registra­do. Se trata de una batalla a nivel nacional, pero los municipios, que también es eso Buenos Aires, tienen una responsabilidad directa en con­trol y fiscalización. Debemos asu­mirla en plenitud. El segundo tema es la inserción laboral de los jóvenes de 18 a 24 años: la Ciudad puede y debe tener una política más acti­va de empleo, como la que estamos llevando a nivel nacional.

Un problema irresuelto son los talleres textiles ilegales. ¿Qué debería hacerse?

El trabajo textil es a lo urbano lo que el trabajo rural es al campo. Se debe llevar a cabo una fuerte tarea de control y fiscalización y también de concientización para que sean los propios vecinos los que tomen el problema en sus manos. Hay que mejorar la legislación y ejercer ma­yor presión sobre las marcas, que son las que contratan a los talleres.

¿Qué solución in­mediata les daría a las 500 mil perso­nas que sufren ac­tualmente la crisis habitacional?

Son tres tipos de desafíos. Uno es la falta de vivienda social, donde el Estado tiene que dar respuestas a través de la inversión pública. Otro problema son los hogares precarios o abandonados. Debería haber una política muy activa para favorecer el mejoramiento del hábitat, sobre todo en sectores medios bajos. Se puede y hay que ayudar a mejorar las viviendas. En tercer orden, está el tema del acceso al crédito para dos niveles: los jóvenes que quie­ren comprar su primera vivienda y luego para los trabajadores con in­gresos medios que tienen dificulta­des importantes. Hoy hay que pen­sar en cuotas de 2.500 pesos para acceder a un crédito en relación a un salario, que en el promedio de la economía está en 4.000 pesos.

27 preguntas de la A a la Z

A. Edad: 63

B. Barrio donde vive: Palermo

C. Estado civil: Casado

D. Signo: Tauro

E. Religión: Católico

F. Equipo de fútbol: Boca

G. ¿Sus hijos van a escuela pública o privada? Ya terminaron la escuela; fueron a escuela pública.

H. Nivel educativo (secundario, terciario, universitario; pú­blico o privado): Universitario, público.

I. ¿Cree en la amistad entre el hombre y la mujer? Sí

J. ¿Qué vicio le gustaría dejar? ¿Y cuál no? Me gustaría dejar de comer picadas de salame, jamón y queso. No quisiera dejar de ho­jear todos los libros, revistas y diarios que pasan por mis manos.

K. ¿Hace terapia? En este momento, no.

L. ¿Qué está leyendo ahora? Dilemas del Peronismo, de Eduardo Jozami y El Bajo Flores (un barrio de Bs. As.) de Ángel O. Prignano

M. ¿Cuál es su lugar preferido de la Ciudad? ¿Por qué? Cami­nar por Palermo, porque es mi barrio de toda la vida.

N. Infusión favorita: Té.

Ñ. De chico, ¿qué quería ser cuando fuera grande? Profesor de Historia.

O. Dibujito animado favorito: Tom y Jerry y el Correcaminos.

P. Una salida nocturna: Cine o teatro y luego ir a comer algo.

Q. Su comida preferida: Pastas

R. Un defecto: Debería delegar un poco más.

S. Una virtud: Escucho mucho al otro; soy una "buena oreja".

T. Un personaje favorito: Todos los protagonistas de la Revo­lución Francesa.

U. Un hecho que le cambió la vida: Participar en el grupo Ca­lafate desde 1998.

V. ¿A qué hora se despierta y acuesta? A las 7.30 y me des­pierto a las 0.30

W. ¿Cena en su casa? Sí, todas las veces que puedo.

X. Un programa familiar preferido: Almuerzo todos lo domin­gos con mi mujer, mis hijos y mis nietos.

Y. Una cábala: Las cábalas no se cuentan porque dejarían de serlo.

Z. ¿Cuál fue su primer trabajo y a qué edad? Empleado en el estudio jurídico de mi padre, a los 20 años.

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