Carlos Rozanski dijo que los jueces del Caso Carla "son infames, no pueden ser jueces"

Carlos Rozanski dijo que los jueces del Caso Carla "son infames, no pueden ser jueces"
En medio del debate público sobre una reforma judicial, un referente del espacio “Justicia Legítima” trajo a la memoria la muerte de Carla Figueroa. Dijo que esa muerte fue el fruto de una postura ideológica, no sólo de los magistrados sino de quienes después les permitieron zafar.
“Un juez que piensa de una manera que facilita la muerte de Carla (Figueroa), o un juez que dice que usar un arma le alivia dolor a la víctima de una violación, no puede ser juez porque la sociedad le tiene que decir que no pueder ser juez. Y hasta que eso no suceda, esa sociedad va a tener una deuda con sus integrantes”.

El que hizo la afirmación es el camarista Carlos Rozanski, juez en las causas más pesadas por delitos de lesa humanidad; especialista en abusos infantiles y actual referente del espacio “Justicia Legítima”.

Así, Rozanski -un prestigioso magistrado- hizo referencia a la situación del Poder Judicial pampeano, en el que los jueces Carlos Flores y Gustavo Jensen avalaron el avenimiento que resultó fatal, pero pese a ello no encontraron ninguna condena: Jensen se jubiló y Flores zafó del juicio político. El otro caso reseñado por Rozanski es el de Julio Fernández, camarista que también siguió en su cargo.

Rozanski, durante una entrevista en el programa “La Kermés de los Sábados” (www.radiokermes.com) dejó en claro que, según su criterio, “en cada sentencia el juez pone su historia, su cultura, lo que aprendió, lo que vivió, su experiencia, lo que decide. Ustedes en la provincia tienen casos concretos vergonzosos, que muestran claramente lo que significa la ideología del juez”.

Añadió: “Ni hablemos de la muerte de Carla Figueroa, donde se aplica un instituto contrario a la Constitución y a las convenciones internacionales y resulta que dos jueces infames terminan autorizando algo que nunca se debió autorizar y un par de días después (Carla) es asesinada, lo cual era obvio. Y a esa gente no se la echa, uno se jubila y el otro continúa en funciones”.

Rozanski demostró conocimiento sobre el caso. Incluso ya había fijado su posición con anterioridad. Ahora fue más allá: “Conozco el tema. En el caso que mencioné, el de Carla... distintas bancadas impulsan el juicio, actúa el procurador y se relee la resolución acredita todas las sospechas pero señala que no se da el requisito de la reiteración... ¡pero por favor! ¿Quiere decir que tienen que morir tres mujeres para que haya un juicio político exitoso? Y ahí también lo que se está mostrando es una cuestión ideológica”.

“Estamos hablando de la muerte de una criatura, violada ya a los 17 años, una niña, se casa con el violador y después la asesina. No puede salirle gratis a quien autorizó esa muerte -reiteró-. Porque autoriza un casamiento que es autorizar la muerte. Como menos, significa que no es idóneo desde el punto de vista que cada uno de nosotros pretende de un juez, tener la sensibilidad necesaria para ver de qué tema se trata autorizar el casamiento con un violador. Es elemental”.

-¿Usted considera que esa persona no puede seguir prestando funciones y resolviendo cuestiones sobre violencia de género?

-¡Pero es sentido común! Tiene que ser así. En otro caso, recuerdo que un juez de Pico había dicho que el uso de un arma en una violación era un atenuante porque evitaba mayores sufrimientos. Es una afirmación demencial y si uno lee la sentencia, el razonamiento, donde dice que “en esta sociedad las mujeres se van al gimnasio y después se producen y exigen amor y yo me pregunto qué hicieron para esperar amor...”. ¡Esto está escrito en la sentencia!

-Y además en estos casos tampoco aparece por parte de los jueces alguna autocrítica, algún “mea culpa”...

-Por supuesto, pero es lógico que no lo hagan, porque son personas con una visión contraria a la época en que vivimos, en que la violencia de género es una realidad que es insoslayable y el que no lo ve como lo ve la Convención de Belem do Pará es un energúmeno, un dinosaurio. Lo que estamos definiendo es si queremos o no dinosaurios en la Justicia. Y lo que la gente percibe es eso, y no hay que ser abogado para hacerlo.

“Se ponen violentos porque son reaccionarios”

Durante la entrevista en www.radiokermes.com, el juez Carlos Rozanski habló de distintos temas e hizo -entre otras- las siguientes afirmaciones:

- “Es una tarea dificilísima la de democratizar en serio el Poder Judicial. Se trata de una institución del Estado no sólo conservadora, sino reaccionaria, que es mucho peor. Se ha demostrado a lo largo de la historia en que una parte del Poder Judicial ha acompañado a las dictaduras militares y cívico-militares. Hay una línea de pensamiento de una institución que sobre ese aspecto debe ser modificado. Cambiar eso es un desafío enorme. Es una cuestión cultural muy arraigada”.

- “Compruebo cada día que de ningún modo mi sistema de razonamiento y de lógica es superior a la del ciudadano medio argentino. Hay que partir de la base de que quienes tenemos el cargo no tenemos una lógica superior, esto es peligrosísimo, es mentira, una estupidez. Cuando uno analiza las críticas que se leyeron hasta ahora los distintos proyectos... lo que está detrás de toda esa crítica infundada hay una cuestión ideológica. Lo que está en debate es qué Justicia queremos y detrás de eso qué perfil de juez queremos. Implica un desafío gigantesco, que al momento de ingreso a la Justicia verdaderamente se tenga en cuenta no sólo si sabe un código o si sabe hablar latín, sino qué tipo de persona es, de dónde viene, qué visión tiene del mundo y de las cosas. Esto es lo que tiene que discutirse en serio”.

- “Yo no soy K. Pero no me puedo privar de apoyar leyes que me parecen justas”.

- “La procuradora (Alejandra Gils Carbó) es víctima de una campaña en su contra. Me parece absolutamente injusto lo que le está pasando, es clarísimo. No tengo ningún tipo de amistad con ella y me parece justo y necesario aclarar que lo que se le está haciendo es una barbaridad”.

- “El Poder Judicial es el único que no se ha reconvertido desde el regreso de la democracia hasta hoy. El resto se van reconvirtiendo a partir del voto popular. El Judicial no, significa que no sólo por haber participado o no en la dictadura, que hay quienes lo han hecho y han sido cómplices, está probado... hay jueces y fiscales que no tienen interés en el avance de los juicios (de lesa humanidad) porque simpatizan con aquel proceso”.

- “(El proceso de Memoria, Verdad y Justicia) es absolutamente inamovible y además es irreversible. Y la lógica de esto tiene que ver con el origen de los juicios, que no es una decisión de una persona o un poder del Ejecutivo, es el espacio social que se generó después de 30 años de reclamo por una parte de la ciudadanía. Y no hay marcha atrás”.

- “Yo creo que la gente no se equivoca. La crítica más violenta que recibe esta reforma judicial es la elección popular de los miembros del Consejo de la Magistratura. Cuando uno se puede a pensar, cómo pueden violentarse políticos y distintos ámbitos de la sociedad, oponerse con violencia a que 20 millones de personas voten qué consejeros quieren... lo cual es elemental. Ayer decía Garzón: ¿cómo se va a oponer a que la gente vote a quienes van a elegir a los jueces que van a juzgar a esa misma gente a la que no dejan votar? No tiene sentido. Es una visión inaceptable para una sociedad democrática. Y por eso se ponen violentos. Porque son reaccionarios. Reaccionan frente a los avances, quieren evitar la pérdida de privilegios. Y van a perder privilegios”.

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