Carlos Garmendia: “El problema global son los prostíbulos”

Carlos Garmendia: “El problema global son los prostíbulos”
El abogado de la Fundación María de los Ángeles creada por la mamá de Marita Verón, Susana Trimarco, fue expositor en la actividad de cierre del Foro contra la trata de personas que se llevó a cabo este jueves. El letrado habló sobre la necesidad de una ley provincial que cambie el enfoque para poder erradicar los prostíbulos. Definió el rol del cliente como “fundamental” y también apuntó a la responsabilidad social.
El parque Mitre se convirtió este jueves en el escenario del primer Foro contra la trata de personas llevado a cabo por iniciativa de la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires.

Las actividades concluyeron cerca de las 17:30 con un panel sobre Políticas públicas para la Protección y Garantía de derechos de las víctimas de trata de personas por explotación sexual en el que uno de los disertantes fue el abogado de la Fundación María de los Ángeles, Carlos Garmendia. La institución fue fundada por Susana Trimarco, mamá de Marita Verón, víctima de una red de trata en Tucumán que se ha convertido en un símbolo de la lucha contra este tipo de organizaciones.

El letrado contó que en aquella provincia se encuentra trabajando en materia legislativa en un proyecto de ley llamado Prostíbulos cero. Al respecto, Garmendia resaltó que “la trata de personas con fines de explotación sexual es parte del problema de la constitución de los prostíbulos. Uno allí encuentra mujeres que están explotadas, algunas de ellas entran en el tipo penal, es decir, la descripción que hace el Código Penal de una mujer que fue captada, explotada, luego trasladada y explotada en el prostíbulo”.

Para el abogado, son fundamentales los términos legales que definen lo que es una víctima de la trata de personas: “En los prostíbulos mujeres que entran en esa definición y el resto, las que no entran en esa descripción del tipo penal son igualmente explotadas. No existen mujeres adentro de un prostíbulo que estén por su propia voluntad. No existe la propia voluntad, eso es un invento del explotador o explotadora para poder mantener sometida a mujeres y ganar dinero”, consideró ante una carpa casi repleta.

El panel estuvo compuesto además por Silvia La Ruffa subsecretaría de Acceso a la Justicia, Romina Diurno del programa nacional de protección de víctimas de trata, María José Rodríguez y Sebastián Zoroastro del área de Género y Diversidad Sexual del Ministerio de Trabajo nacional, el Defensor del Pueblo Carlos Bonicatto, la diputada Graciela Rego y la senadora Cecilia Comerio.

Garmendia, que además es abogado personal de Susana Trimarco abordó algunos conceptos y criticó la naturalización de la prostitución: “No es natural una mujer en situación de prostitución. Fijensé que no hablo de ejercer la prostitución. La prostitución no se ejerce, se ejerce la medicina, las ciencias contables, el derecho”, explicó el profesional. “La mujer tampoco se prostituye, sino que es prostituida. Las mujeres son prostituidas por el o la proxeneta y también por el cliente. Ese es un rol fundamental en esta cuestión, al igual que la sociedad que no debe naturalizarlo”, remarcó.

“La prostitución no es una profesión. No conozco a ningún niño que diga ‘cuando sea grande quiero ser prostituta’. Las mujeres que se encuentran en esa situación no les gusta lo que hacen. Lo digo desde el lugar de una persona que ha sido sensibilizada por la realizada que se le ha plantado”, dijo Garmendia, que junto a la lucha contra la trata que encabeza Susana Trimarco en la provincia de Tucumán rescató a cerca de 500 mujeres.

Al respecto contó que cuando conoció a la mamá de Marita Verón “no tenía la menor idea de que era la trata de personas. Después aprendí estas cuestiones y en Tucumán el 100% de las mujeres en situación de prostitución con las que he hablado cuentan como ingresaron al mundo de prostitución y se les caen las lágrimas. Muchas entran engañadas y algunas dicen que han ingresado por propia voluntad. Pero cuando uno empieza a indagar cuentas situaciones de vulnerabilidad, económica principalmente. Es el entorno quien le hace creer que no tiene otra alternativa”, explicó.

Finalmente, sostuvo que para terminar con los prostíbulos “no hace falta una ley nueva pero sí hace falta una legislación que cambie el enfoque y se proponga terminar con el problema”, dijo en relación a la ley de profilaxis 12.331, que es actualmente la que pena la explotación sexual en este tipo de lugares pero “más que nada como una cuestión de salud pública”.

Comentá la nota