Derrotó desde la austeridad al dúo Varela-Giroldi en las últimas elecciones legislativas, y quiere ser intendente de Campana, pero por un solo periodo.
El dúo político Varela-Giroldi, al que usted derrotó, ha sido el protagonista central de la política de Campana en las últimas dos décadas ¿Qué hicieron de bueno y qué de malo según su opinión?
Lo que falta es transparencia en el manejo de los fondos públicos, ese es nuestro principal reclamo, propusimos la creación de una oficina anti-corrupción, de ética pública, el defensor del pueblo, que es inconcebible que todavía Campana no lo tenga. Ese es el gran déficit, el de generar mecanismos para que el ciudadano de esta ciudad pueda estar tranquilo sobre que las finanzas públicas se están utilizando con responsabilidad.
Otro error sobre el que venimos alertando es que las últimas intendencias dividieron a Campana en dos, el centro y los barrios, históricamente le dieron más a los barrios en perjuicio del centro, que les fue muy esquivo en las últimas elecciones, entonces dieron un giro completo y hoy los barrios se ven perjudicados. Falta equilibrio, hay improvisación.
En el área de Medio Ambiente no hay una ley pareja para todos, en un distrito tan industrial eso genera problemas, el presupuesto para Salud no es el adecuado, aún entendiendo que es difícil para cualquier municipio contar con un hospital municipal, y por último en un sector tan sensible como es el de la Seguridad, hoy Campana tiene 14 cámaras funcionando, con el mismo presupuesto otros municipios hicieron mucho más.
Lo que se hizo bien es el Plan Estratégico y el Código de Edificación y de Planeamiento Urbano, la creación de la Agencia de Desarrollo, que dio un impulso a la pequeña y mediana inversión.
¿Qué opina de esta idea que divide a los intendentes sobre las Policías Comunales?
Soy partidario de ir en busca de la Policía Comunal, una Policía centralizada en La Plata, con un territorio tan extenso y complejidades sociales tan amplias, ya demostró, hace mucho que demostró, que no sirve para nada. El intendente debe ser el jefe de la fuerza pública en cada municipio, para acabar con la autonomía de los comisarios haciendo cada uno su negocio.
¿En Campana el nivel de inseguridad es menor o igual al del conurbano?
Hasta hace unos años Campana era una ciudad típica del interior provincial, con menor índice de desocupación, lo que demuestra la complejidad del tema, hoy Campana es un lugar tan afectado por la inseguridad como cualquiera del conurbano, y el problema fundamental es la falta de inversión y de la capacidad de actuar del Estado, ningún chico nace delincuente, ni nace drogadicto, no es un tema que se pueda solucionar con represión, falla el Estado y entonces falla la sociedad toda.
¿Cómo evalúa a los gobiernos nacional y provincial?
El gobierno nacional tuvo grandes aciertos, indiscutibles, la asignación universal por hijo, la recapitalización de la Anses, las conocidas…, pero tiene un estilo confrontativo que irrita, si se hubiera llegado a las mismas medidas como producto de un diálogo entre sectores, esos avances serían más sólidos todavía. El Kirchnerismo quiere demostrar que son los únicos que pueden llevar adelante estos cambios y no es así. El gobierno de Scioli es mucho más abierto al diálogo y a la participación, pero no logró en la provincia ningún adelanto similar a estos que nombramos.
¿Usted va a ser candidato a intendente por una fuerza vecinal o por la UCR?
Yo fui radical, renuncié a la afiliación y desde el 2004 venimos presentándonos con un partido vecinal, Primero Campana, a veces acompañando la boleta del Acuerdo Cívico, y otras no, para esta ocasión estamos teniendo reuniones con distintas fuerzas para presentar un Frente por Campana con sectores como el Radicalismo, el Gen, el Socialismo, apostamos a lograrlo, aunque ya se sabe que en política abandonar los personalismos es muy difícil, no queremos gobernar con los amigos, queremos gobernar con los mejores en cada área.
¿Y cuál es su principal oferta para atraer al electorado?
El matrimonio Varela-Giroldi es fiel representante del estilo kirchnerista, la soberbia se les subió a la cabeza, cuando después de perder la última elección se vieron obligados a llamar al diálogo político, al que concurrimos todas las fuerzas, quedó en la nada, fue una puesta en escena, mientras tanto nosotros, el vecinalismo, desde la presidencia del HCD convocamos también al diálogo, a todas las fuerzas sin representación legislativa, al Foro legislativo, todos dieron su opinión y muchas de esas iniciativas se llevaron o se están llevando a la práctica. Yo voy a ser un intendente que escuche a todos, que se nutra de distintas visiones, aunque lógicamente las decisiones finales las tomaré yo.
¿Cuáles municipios pueden ser modelos a seguir?
Morón y San Isidro. A Sabbatella, de quien estuve cerca, le critico su vuelco hacia el kirchnerismo, le valoro que se hizo cargo de un municipio arrasado y lo levantó, y me parece un modelo su plan de transparencia, hoy en Campana un concejal no puede seguir el día a día de los fondos públicos, en Morón sí. San Isidro, si bien es mucho más grande que campana, tiene un intendente que es la cabeza de todas las buenas iniciativas, es un municipio líder en casi todas las áreas del quehacer municipal.
¿A quien llevará como presidente en la boleta?
No lo tengo decidido personalmente, y mucho menos a nivel partidario, yo tengo un gran cariño por alguien que sé que no puede gobernar, porque está adelantada a su tiempo, que es “Lilita” Carrió. También tengo gran respeto por Ricardo Alfonsín, con cuyo padre me inicié en la vida política. Con el tiempo uno va aprendiendo a valorar las ideas y la práctica de Alfonsín. Yo lo escuché en un pequeño club de Campana en las internas del 73, cuando a un grupito de radicales nos dijo –Sigan a las ideas, no a los hombres, porque los hombres fallamos.- No soy más radical en los hechos, pero sí en la idea, mi modelo sigue siendo el de Don Arturo Illia.
¿Usted tiene una actividad paralela a la política?
Durante 35 años fui químico de la refinería de la Esso, incluso durante 14 meses coincidí entre mi trabajo de toda la vida y mi función política, de 8 a 11 cumplía horario en la empresa, venís de 11 a 14 al HCD, después de vuelta a la oficina, para terminar el día con reuniones relacionadas con mi función. A fin de año logré el retiro y me estoy dedicando de tiempo completo a la presidencia del Concejo; ya extraño la vinculación con los problemas de la gente común que da el ser una persona común más…
Lo felicitamos, es algo digno de destacar… pero aprovechamos para hacerle una pregunta sobre su función ¿Contamina la refinería?
Todos los procesos industriales en alguna medida contaminan, la empresa para la cual trabajé se rige por protocolos internacionales que se cumplen a rajatabla, incluso bajando los parámetros permitidos mínimos por debajo de los permitidos, no soy un advenedizo en el tema, lo conozco perfectamente. Ninguna empresa que fabrique cualquier cosa contamina en algún aspecto. Los manuales dicen que el agua que va al río tiene que tener un máximo de 30 partes por millón, otros decían que no debía sobrepasar las 15 partes por millón, la Esso estaba tirando 5 partes por millón, y hoy está en 1 o 2. Además tiene la preocupación por la seguridad, registramos un índice de accidentes laborales bajísimo.
Por lo que nos dice usted es un político atípico ¿Qué otra pasión tiene además de la política?
El fútbol, el deporte en general, fui un jugador frustrado porque no fui bueno, a pesar de haber jugado en varios equipos, mi hermano recibió todos los dones, pero fui técnico de distintos equipos, en Sportivo Escobar, en el Country Aranjuez en el inter-countrys y Dálmine técnico de las inferiores y ayudante de campo de Roberto Resquin en la primera, terminé mi carrera con Pipio Ferreito y el “Polaco” Semenewic. Yo presenté un proyecto para declarar al estadio, para que no pueda enajenarse, porque la empresa no es la misma que antes, y para que no pueda hacer un negocio inmobiliario, se aprobó, y Dálmine tendrá, tiene, la seguridad de tener su estadio para siempre, es muy importante porque es una tradición que tiene mi edad y es un sentimiento muy fuerte para la ciudad, y lo tomo como un gran logro.
¿Esa etapa terminó?
De ninguna manera, yo quiero ser intendente, pero en mi vida me voy fijando etapas que voy cumpliendo, ser intendente es una, pero quiero serlo por un solo período, para después darle lugar a otros, ir formando equipos que asuman responsabilidades…
Hay quien dice que un intendente debe tener tres períodos para implementar sus proyectos…
Son los que se quieren aferrar a la función pública, yo no, mi proyecto es cumplir una etapa como intendente y después intentar ser presidente de Villa Dálmine y llevarlo a primera.
¿Cómo se compone su familia?
Estoy divorciado hace años y tengo dos hijos que son mi familia, los dos profesionales que viven en Buenos Aires y quieren volver a Campana, porque son hijos de esta ciudad, y mi mamá, que es muy viejita y vive conmigo, un hermano que vive acá, no tengo una familia extensa.
¿Una lectura que lo interese, un programa de televisión?
Leo mucho sobre mi función, lo que escriben los compañeros y los que tienen planes sobre el funcionamiento de la ciudad, que es mucho material, y en las vacaciones me llevé un libro sobre Agostino Rocca, que me interesó mucho porque es una vida apasionante, las vicisitudes de la persona que terminó fundando una multinacional que está entre las principales del mundo, Techint. En tele los programas locales y mucho fútbol.
¿Messi o Maradona?
Maradona, a Messi le falta darnos un mundial, Maradona lejos.
Pero se sacó una foto con Messi...
Si, en Sofitel, me atendió diez puntos, charlamos un rato largo, le dije que queríamos hacer algo parecido a lo que hace Sergio Massa en Tigre, me dijo que está a nuestra disposición. Digo que hoy es Maradona el mejor, veremos más adelante, ojalá.
Tenemos dos preguntas ineludibles dado su condición de futbolero e hincha de Boca ¿Quién debe ser el técnico de la Selección Nacional y del equipo de la Ribera?
El mejor técnico de la historia, Carlos Bianchi.
¿Y Falcioni?
En las copas de verano empezó bien, pero a los de Boca no nos gusta el Tiki Tiki, nosotros somos garra y corazón.



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