El máximo referente del possismo en el Concejo Deliberante dialogó como intendente interino con LaNoticiaWeb. Reemplaza al jefe comunal durante enero, días en los que Posse descansará pero también hará política en la costa. El concejal hizo un balance del año deliberativo, habló del Presupuesto y las tasas. Lanzó críticas al Gobierno, y se refirió también a la coyuntura electoral y el armado de un gran frente opositor. Reflexionó sobre el FAP y el PRO. Cerró con una frase peronista.
¿Cuál es su balance de 2012 en el Concejo Deliberante?
Sin dudas fue un buen año. A pesar de una reducción significativa de los fondos que tienen que girar Nación y Provincia, el Municipio fue activo en políticas públicas que incluso a veces no le corresponden, como el apoyo a la seguridad, la mejora permanente en el sistema de salud público que debería prestarlo la nación o la Provincia porque para eso cobran sus impuestos. Además se ha avanzado en la obra pública, como el caso de articulación con el estado nacional para completar casi el 100 % de las cloacas en Villa Adelina y Boulogne. Se avanzó en conexiones de desagües domiciliarios, como el conector Paraná o la ampliación del Pavón que permitieron que San Isidro no padezca inundaciones fuertes. Hubo anegamientos fuertes producto de las grandes tormentas pero nada comparado con las inundaciones de otros distritos.
En el Concejo Deliberante se buscó trabajar siempre desde la base del consenso. El 95 % de los proyectos que salen son votados por unanimidad. Eso significa un trabajo importante en comisiones. En la agenda los temas de Seguridad y de Medio Ambiente fueron muy fuertes. Hubo reclamos puntuales, como la necesidad de contar con predios que están en las inmediaciones del CEAMSE para desarrollar una planta de tratamiento. San Isidro no tiene muchos espacios públicos para desarrollar esa actividad. Se avanzó mucho también en una modificación urbana muy importante, como es el traslado del foro penal a los terrenos de Bernardo de Yrigoyen y colectora de Autopista del Sol.
En la última sesión se aprobaron el Presupuesto y la modificación a la Ordenanza Fiscal e Impositiva, ¿cuáles son los detalles de estos proyectos?
La Fiscal e Impositiva ha tenido un aumento del 10 % y a lo largo del ejercicio 2013 podrá llegar a 25 %. Se le da la facultad al Departamento Ejecutivo para que pueda incrementarlo de manera parcial. Busca acompañar la inflación del 2012, estamos corriendo de atrás. Tuvimos un golpe importante y recién en el 2013 el Municipio va a empezar a recuperar parte del deterioro que produce la inflación. Esto tiene que ver con el aumento de insumos, que muchas veces trae precios internacionales, como el asfalto, pinturas asfálticas, iluminación, pero fundamentalmente con el impacto salarial. Casi todos los gremios tuvieron un impacto cercano al 25 %. Toda esta situación obliga al Municipio a tener una previsibilidad que permita garantizar la prestación y la calidad de los servicios. Si a esto se le suma que el Municipio atiende cuestiones que no le son propias, como la seguridad, o el caso de la salud, que en San Isidro esta financiado por el Municipio en el 100 %. Se busca mantener la calidad del servicio y un Presupuesto equilibrado.
Tenemos un Presupuesto que no prevé endeudamiento, que busca atender la cuestión social y tiene muy poco gasto en materia política y administrativa. Casi el 75 % del Presupuesto es volcado a temas como salud, seguridad, deportes, cultura, educación, y solamente un 15 o 20 % es destinado a áreas de administración, muchas de las cuales son fundamentales porque brindan el poder de contralor en actividades de industria y comercio. Como siempre se caracterizó San Isidro, es un Presupuesto equilibrado, que garantiza la cantidad y calidad de servicios que se brindan.
Uno pudo advertir que en el recinto se metió constantemente el debate político de índole nacional.
El Concejo Deliberante es un ámbito político, con lo cual es imposible de obviar algunos temas relacionados con políticas nacionales y provinciales. Hay una transferencia de responsabilidades del gobierno nacional y provincial hacia los Municipios, a quienes a su vez no se les brinda herramientas legales y financieras para resolver, y esa es una discusión política. Se observa una mala aplicación del dinero que aportan los contribuyentes. Desde los ámbitos nacionales se vulneran derechos fundamentales para el sistema republicano y las libertades de la ciudadanía, y eso amerita una discusión. Somos trabajadores de la política local pero si mañana se pone en juego la libertad también nos afecta a nosotros como ciudadanos, si un espacio de la política no puede comunicar su propuesta y mostrar otra voz porque hay un monopolio de medios nacionales cooptados por la billetera del oficialismo sin dudas que eso va a afectar la calidad de la democracia. Cuando uno evalúa un aumento tarifario, con un gobierno nacional que dice que la inflación es del 8 % cuando en realidad ronda el 25 %, son cuestiones nacionales que impactan en lo local. Cuando observamos que desde provincia todos los días nos sacan policías, o no reponen a los que se jubilan o tienen licencia, y se termina cargando sobre las espaldas del Municipio a la cuestión de la seguridad, sin dudas que tenemos que alzar la voz para aclararle las cosas al vecino. Quien tiene que dar solución a la inseguridad se llama Daniel Osvaldo Scioli. Quien tiene que responder a delitos complejos como narcotráfico, robo automotor o contrabando, que son delitos federales, son las autoridades nacionales.
Uno no recibe grandes reclamos por la iluminación pública, porque funciona bien; ni por la higiene urbana. La demanda del vecino pasa por la inseguridad, por la inflación, porque hay una presión tributaria directa pero que el único que te presta servicios son los municipios. Y no ocurre solo en San Isidro. El Municipio es quien levanta la basura, arregla las calles, pone un semáforo, o como en nuestro caso también atendemos la salud pública. Esto tiene que estar en la discusión cotidiana de la democracia, sino la gente termina pagando para que unos vivos o corruptos se queden con los impuestos de todos.
Como todos los enero le toca hacerse cargo del Ejecutivo porque Posse está de vacaciones, ¿cómo es ese trabajo?
Es una cuestión administrativa. Somos un equipo con años de gobierno, con lo cual todos tenemos incorporados los principales lineamientos. Hay que cumplir con la faceta administrativa nada más. Es justo que un hombre tan activo como Gustavo Posse pueda descansar 10 días con su familia.
Tengo entendido que no va a descansar mucho, que va a recorrer la costa en actividad política...
Se va a tomar 10 días para descansar, y después seguramente va a trabajar muy fuerte con una campaña de Conocer San Isidro, para promocionarlo turísticamente, potenciarlo. San Isidro se ha transformado en un polo económico de servicios, con gastronomía, turismo alternativo, oferta cultural y deportiva.
¿Entonces lo de Posse en la costa no tiene nada que ver con la actividad de campaña para un 2013 que se presenta como año electoral?
No, no. Tiene que ver con lo local. Ya hemos hecho esto en otras oportunidades, participamos en ferias internacionales de turismo y de actividades económicas. Esto nos da fortaleza para imponer la marca ciudad, que San Isidro la tiene muy alta pero no hay que dormirse en los laureles.
¿Dónde se ve más cómodo, junto al FAP, el PRO, el Peronismo Disidente?
Nos vemos en el radicalismo, en una construcción muy amplia, donde no exista prejuicio para sentare a dialogar y construir un espacio alternativo de poder. Tanto con espacios de centroderecha como de centroizquierda. Desde el PRO o el FAP es bueno el aporte, hay que saber resolver las contradicciones. Tenemos una experiencia exitosa en San Isidro donde convivimos dirigentes de diferentes espacios y nos unen las cosas positivas sobre las que queremos construir, y eso nos fortalece. ¿Qué puede aportar el PRO? La frescura de un espacio nuevo, moderno. ¿Qué aporta el FAP? Los valores que defiende siempre el progresismo, lo social. ¿Qué aporta el radicalismo? Además de los valores republicanos la posibilidad de mantener estructuras territoriales que garanticen ser eficientes en una elección compleja en toda la provincia. Debe haber grandeza de los dirigentes, con un sistema electoral que permite ir a una elección si no nos ponemos de acuerdo con los candidatos. Y eso resolvería los egos personales que puedan tener los dirigentes. Si somos inteligentes vamos a poder ofrecer una alternativa al gobierno nacional y provincial. Si priman los egoísmos seguramente la sociedad castigará a los sectores de la oposición que no supieron entender el mensaje de unidad que una gran parte de la sociedad está exigiendo.
¿Pero es posible juntar al FAP y al PRO?
Se puede, pero si se da o no es cuestión de los dirigentes. Hay muchos ejemplos donde el FAP coincide con sectores conservadores. En Santa Fe muchos partidos vecinalistas, que no fueron constituidos en la democracia y algunos son resabios de la dictadura, integran el FAP y pueden convivir. En la provincia de Buenos Aires el FAP salió a buscar dirigentes que no son los más progresistas del radicalismo, y sin embargo los han aceptado. Acá no existe el monopolio de honestidad, transparencia y progresismo a partir de un sello partidario, eso lo hace la trayectoria de los dirigentes. Hay que buscar dirigentes con probada trayectoria y transparencia. Nosotros siempre decimos que con 15 años de gestión no hemos tenido ni un solo funcionario procesado. Es importante. Si hay grandeza, va a haber acuerdo. Y si no hay grandeza, porque la estrategia de los espacios es priorizar la propia supervivencia antes que un acuerdo amplio, entonces dependerá de cada uno. Estamos en favor de la convivencia. Ha sido un buen ejemplo Santa Fe, Cordoba, Catamarca, Santiago del Estero, más allá del color político.
¿Para el Peronismo Disidente tiene la misma opinión?
Seguro. Hay dirigentes de altísimo nivel, de gestión y de política. Yo no tengo conflictos si me dicen que arreglé con la derecha, por Macri. Uno arregla respecto de valores republicanos y democráticos, y después de gestión puntual, donde necesitamos incorporar la concepción que traemos desde el radicalismo pero también que los derechos no son gratuitos como opinan otros sectores del progresismo, sino que tienen un costo importante. Ese es un elemento a considerar a la hora de hablar de gestión pública.
¿Cuál debería ser el rol de Posse en esta construcción?
Tiene que tratar de ser un gran armador de ese espacio. Es el gran desafío de Gustavo. Es una persona que viene del radicalismo, gobierna un municipio que para mí es el más progresista que tiene la Argentina. Puede ser la síntesis de este espacio. Lo importante es que uno pretenda no ser la figurita difícil sino unir. El momento luego dirá si corresponde o no que Posse juegue una candidatura. No es lo esencial. Acá lo importante es la bandera, no quien la lleve.


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