Continúan transitando sin control por la ciudad. No hay hasta el momento un plan de autoridades gubernamentales municipales y provinciales para detenerlos. Desde Tránsito Municipal indican que solos no pueden. Se trata de más de 500 motocicletas en banda.
Este fin de semana nuevamente se los vio apoderarse de la ciudad, por ejemplo en la madrugada del sábado un enorme grupo de jóvenes al mando de sus motocicletas generaron un caos vehicular en Ruta 12 a pocos metros del ingreso a avenida Maipú, donde esperaban a alguno de sus músicos para seguirlos en caravana.
La modalidad de los mismos es acompañar a las bandas tropicales como ser “Yiyo y los Chicos 10”, “Eclip’C”, “Cumbia en Base”, “El Arranque”, “Los Cyranos”, “Primera Base”, “La Conquista” u otros en cada uno de los eventos en los que se presentan cada fin de semana.
El problema es de larga data y cada vez es más preocupante ya que de pasar a ser cerca de 100 motociclistas ahora hasta duplican y superan esa cifra.
Consultado sobre la situación, respecto del desorden vial que ocasionan, el director de Tránsito de la Municipalidad de la ciudad, Walter Parissi, admitió a época que “son realmente grupos que realizan serios inconvenientes que la sociedad casi en su conjunto está al tanto. Pero lamentablemente ya dejó de ser una cuestión de tránsito solamente convirtiéndose en un acto delictual”.
En ese sentido agregó que para los inspectores de tránsito es imposible armar un operativo contra tanta cantidad de motociclistas. “Necesitamos contar con el apoyo policial, con un enorme equipo para trabajar en conjunto”, dijo y agregó que hasta el momento no lo pudieron acordar.
Sin embargo admitió que estarían en esa línea de acción y que planearían buscar la forma de organizar un plan para buscar la manera de terminar con este drama.
Más de 400 motos
Según Parissi, “se trata de alrededor de 400 o 500 motos” las que circulan principalmente en horas de la noche en bandada por distintos barrios y calles céntricas de la ciudad.
Cabe recordar que las caravanas de seguidores se iniciaron a fines del 2008 principios de 2009. Desde su aparición fueron siempre un problema para la sociedad ya que en varias oportunidades generaron disturbios en la vía pública, rompieron vidrios de vehículos, ocasionaron accidentes de tránsito, peleas e incluso hubieron personas muertas por tales motivos.
“Muchos de ellos manejan alcoholizados e incluso portan armas de fuego, cosa que para los inspectores de tránsito constituye un peligro para su integridad porque el personal no tiene armamento”, acotó Parissi.
El director de Tránsito recordó también un hecho ocurrido hace pocos meses. “Sin ir más lejos, la plazoleta nueva del barrio San Jerónimo fue devastada por estos jóvenes que asistieron a un concierto de cumbia que se organizó ahí. Se les dio entidad y ahora no se los puede sacar, se sienten dueños de la sociedad”, dijo.
Por un abordaje conjunto
El secretario de Ambiente de la Comuna capitalina, Félix Pacayut, mencionó que desde el área que está a cargo no recibieron denuncias por ruidos molestos relacionados a seguidores de cumbia.
“No se han recibido hasta ahora denuncias en el 0800 MUNI pero hay que resaltar que la de éstos es una actividad que viene estando prohibida hace tiempo”, dijo.
El funcionario municipal agregó que “lo real acá es que si no hay una interacción entre Municipio y Provincia para poner freno a esta situación por la envergadura en la cantidad de gente que se moviliza esto va a seguir. Por más que vayan 20 agentes de tránsito no pueden contra ellos”, opinó.
En ese sentido agregó que “necesitamos del apoyo de la fuerza pública que tiene los medios necesarios”.
Algunos hechos
Cabe recordar que existió un acta acuerdo que había sido firmado por líderes de grupos de cumbia local y miembros de las subsecretarías de Gobierno y Seguridad a mediados del 2011, donde se estableció que estaban prohibidas las caravanas de seguidores. A partir de allí se sucedieron varios acuerdos que duraron por un tiempo pero luego el descontrol volvió a las calles.
Entre algunos de los últimos incidentes se puede mencionar el escándalo que ocurrió en noviembre del año pasado en el barrio Villa Raquel donde en una fiesta de cumpleaños de un policía asistieron decenas de seguidores, los cuales ocasionaron disturbios, dos robos a apenas una cuadra y tuvieron que acudir patrulleros a disuadir.
También, en diciembre pasado, dos jóvenes seguidores de 20 y 25 años fueron hospitalizados tras ser embestidos por una camioneta que intentó eludir la caravana en la Ruta 12.
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