El concejal de la Agrupación Atlántica habló a fondo con “el Retrato…” y le restó importancia a las críticas que recibe por haber pasado por distintas fuerzas políticas. Además, enfatizó: “Hay mucha más crispación en las discusiones”.
Él es José Reinaldo Cano, actualmente uno de los tres concejales de Agrupación Atlántica, conjuntamente con Carlos Fernando Arroyo y Raúl Saenz Saralegui. Contador, profesor universitario, amante de los números. También escritor (el año pasado presentó “El Rey está Desnudo, el cuarto libro de su cuenta personal).
De paso por la redacción de “el Retrato…”, Cano repasó mucho más que la realidad financiera del Municipio: panorama político en el HCD, en qué cambió el intendente Gustavo Pulti, sus preocupaciones y su deseo pendiente de haber llegado a la intendencia: “Creo que ya se me pasó el tiempo”.
-Ahora que volvió el año pasado, ¿nota cambios en el Concejo Deliberante?
-Se debate más en las comisiones. Pero, en general, hay mucha más crispación en las discusiones, pero en la rendición de cuentas, por ejemplo, se debe ser menos emocional y más técnico. Porque cuando se recurre al aspecto emocional, cualquiera siente que puede decir lo que quiere.
Entiendo que el Concejo está en una transición porque el radicalismo tiene que acostumbrarse a ser el responsable de la gestión de Recinto de Sesiones y Acción Marplatense a que ya no puede aprobar cualquier cosa, que los temas deben mandarse con tiempo para ser estudiadas
-¿Cuando se debate, se lo hace con fundamentos?
-Mirá, si hablamos de números, cuando uno plantea ciertas cuestiones, el oficialismo contesta con descalificación.
-¿Lo atacan por su pasado en distintos partidos políticos?
-En principio, porque les molesta la realidad. Cuando no hay argumentos, enseguida me dicen: “Qué vas a hablar vos si anduviste dando vueltas por todos lados”. Sinceramente, no le doy bolilla a lo que me dicen, porque en cada lugar que estuve siempre me dediqué a las mismas cosas. Pero, si estoy equivocado, que me rebatan con números, no con chicanas.
Debe quedar claro que el bloque de concejales oficialista está para defender los proyectos del Ejecutivo y los otros estamos para controlar. Esta tarea, que muchas veces los desagrada, es fundamental. Clave para cualquier democracia, siempre y cuando seamos respetuosos. Nunca descalifico a nadie. No obstante, a esta altura del partido, que me tilden de una u otra cosa no me mueve el amperímetro (NdeR: pasó por la Unión Cívica Radical, Acción Marplatense y GEN).
-¿Cree que le falta ser más político en vez de tan economista?
-No, para nada. Nunca dependí enteramente de la política, porque siempre llevé adelante mi ejercicio profesional (contador) y siempre me apasionaron las finanzas públicas. Probablemente por la influencia de mi viejo. Él, en su negocio, concebía que si se vendía menos, había que gastar menos. Lógico.
-En algún momento, un candidato estadounidense (Bill Clinton) hizo famosa la frase “es la economía, estúpido”. Hoy, en Mar del Plata, ¿la economía sigue siendo la base fundamental para poder revertir la situación más allá de la política?
-“Es la economía, estúpido” y “es la inseguridad, estúpido”, son dos temas muy importantes. Creo que todo va de la mano, donde se podría insistir más en aspectos como la educación, una de las formas de atacar las causas de fondo de la inseguridad, en la medida que la educación iguale las posibilidades de todos.
Cano aprovechó el tiempo para recordar y aclarar que “mi viejo fue concejal y militante socialista. Nunca estuve afiliado al socialismo, más allá de que mamé, desde muy chico, esa mística militante. En casa siempre se hablaba de política. Es más, mi viejo fue concejal con Bronzini, Lombardo y Fabrizio”, para luego enfatizar que “por mi forma de pensar no concibo que se toquen los fondos afectados, porque es un dinero sagrado. Es como si yo tuviese la alcancía de mi hijo al alcance de mi mano y como no me alcanza mi dinero, en lugar de pensar cómo reducir algún gasto, o busco la manera de ganar más, hago la más fácil y tomo el dinero de él”.
-¿Es lo que hace Pulti actualmente?
-Por supuesto. Mete mano en todas las cajas.
-¿Fue mala la gestión de Elio Aprile o la crisis económica lo hizo naufragar?
-Recuerdo haberlo hablado con él: mi criterio hubiese sido no endeudarse tanto. Pero, en el medio de todo, estuvo el 2001-2002. Convengamos que en ese momento quién hubiera dejado de tomar deuda en dólares. Hasta el propio Pulti lo ha hecho. Sin embargo, quién hubiese un desenlace como el que tuvimos.
-¿Y ahora? ¿Qué futuro vislumbra para General Pueyrredon en lo inmediato y qué haría para mejorar la situación?
-Está claro que la Comuna está haciendo agua. Por eso, primero habría que tapar el agujero por donde entra agua, para luego empezar, con un balde, a sacar el agua que está dentro. También entiendo que no debemos buscar soluciones violentas, sino, más bien, revertir la tendencia. Tenemos que hacernos la idea de que no nos podemos recuperar fácilmente. El próximo Gobierno, en 2015, deberá tomarse unos días para hacer una recomposición del lugar, para después plantear un plan y decírselo con toda seguridad a la ciudadanía.
Repito y planteo: no es necesario cortar todas las horas extras. Porque muchas personas las cumplen y las trabajan extraordinariamente. Es más, son necesarias. El problema son las horas extras improductivas. Los famosos kioscos. Hubo casos de algunas personas que tenían horas extras desde el viernes al mediodía hasta el domingo al mediodía en dependencias que cerraban a partir del viernes al mediodía. Por eso, recuerdo, hice sumarios y no pagué esas horas, pero lamentablemente me encontré con casos donde sí fueron pagadas, a pesar de lo expresado y escrito por mí.
Pasado, presente y futuro
Cano fue secretario de Hacienda de Gustavo Pulti entre 2007 y 2008. Pero, por diferencias administrativas y políticas, prefirió dar un paso al costado antes de que el actual Intendente terminara su primer año de mandato. Sobre eso, y un poco más, también se detuvo a hablar el concejal.
-¿En qué cambió Pulti para irse en 2008?
-Cuando Gustavo me ofreció un lugar para trabajar, sinceramente, me costó aceptar. Hacía 16 años que me había ido de la Municipalidad. Estaba con mis proyectos y encaminado en mi profesión. Pero como siempre sentí, quizás por “culpa” de mi viejo, que si se puede hacer algo por la ciudad donde uno nació hay que darle para delante, dije que sí. Sin embargo, me fui porque Pulti cambió en algunas cosas.
-¿Cómo cuáles?
-Desde lo administrativo y lo político. Por ejemplo, la cantidad de moratorias que ha dado, de las cuales a muchas ya me había resistido de prorrogar. También, lo relacionado con la deuda de la pesca, donde creo que se tuviese que haber llegado hasta la justicia para intentar cobrarla y no arreglar con una contribución que se cobró mínimamente. Además, la cuestión de las horas extras. Todo eso fue contribuyendo para que me alejara. Ojo, él es el Intendente y tenía todo el derecho de cambiar. Pero yo también tenía derecho a permanecer o no en el espacio. Por eso me fui.
-¿Y ahora? ¿Cómo se siente en el bloque de Arroyo?
-Estoy muy cómodo. Se trabaja bien, en equipo. Obviamente, no estoy mucho tiempo en la oficina del bloque, porque recorro permanentemente la Municipalidad. La conozco por todos lados. Es más, el 19 de septiembre del año pasado se cumplieron 40 años de mi primer ingreso a la Comuna. De manera que conocí la Municipalidad con una mística distinta a la actual. No obstante, me siento muy bien.
-¿Sigue soñando con ser Intendente?
-Creo que ya se me pasó el tiempo. Fui dos veces candidato y no se me dio. Ya tengo 65 años y la intendencia demanda, no sólo capacidad para pensar, sino que además capacidad física para gestionar, sobre todo en una ciudad como Mar del Plata, una ciudad muy complicada.
-¿Qué Intendente necesita Mar del Plata a partir de 2015?
-Alguien que le aplique a la economía el sentido político, porque no alcanza con cumplir el presupuesto. No hay que dejar de gastar, sino gastar mejor. Hay que fijar prioridades.
Preocupaciones
El edil de la Agrupación Atlántica plasmó, grabador mediante, sus preocupaciones más allá de los números, quizás una de las cosas que más lo apasionan del mundo económico/político.
“La inseguridad es un tema que me preocupa muchísimo – reflexionó –. Vivimos intranquilos. Son muchos los recaudos que debemos tomar al momento de salir o entrar a nuestras casas. Pero la pobreza y la indigencia también son otras problemáticas que me conmueven mucho. Para colmo, todo este ajuste que se está produciendo provocará más problemas en los sectores bajos de la sociedad. El no tener acceso a una calidad de vida razonable, llámese alimentación, vivienda y educación, te cierra lamentablemente las puertas a un futuro mejor".
-¿Qué se puede hacer desde el Concejo en el tema inseguridad?
-Mucho no podemos hacer, sinceramente. Tampoco en lo económico. Uno puede hacer proyectos, pedir informes, pero en definitiva el que decide, en última instancia, es el Ejecutivo. Aparte, el Concejo no puede disponer gastos. Si nosotros quisiéramos comprar tal cosa, estaríamos imposibilitados, por esa es una atribución del Ejecutivo.



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