El tucumano fue citado por el juez Bonadío para ampliar su presentación sobre las obras del ramal ferroviario a Concepción, que costó $8 millones, pero que nunca llegó a funcionar.
Cano fue citado como testigo por Bonadío, quien avanza en la investigación penal sobre el defalco del tren a Concepción. El parlamentario tucumano había aportado copias de dos informes claramente contradictorios sobre el destino de fondos millonarios. El primero de esos documentos surgió en la Comisión Nacional de Regulación del Transporte y asegura que las obras del ramal ferroviario a Concepción se terminaron en un 99,72% y que el 22 de marzo de 2007 se realizó su recepción definitiva por parte del Estado nacional. El segundo documento está firmado por el subsecretario de Transporte Ferroviario, Antonio Luna, y admite que los trabajos no pudieron realizarse porque existían asentamientos precarios de viviendas en varios tramos de las vías. Este último escrito fue presentado el 19 de julio de 2012.
"La evidente contradicción entre ambos informes es lo que me ha motivado a efectuar esta presentación. O bien la obra fue ejecutada en su totalidad en marzo de 2007 o bien se encuentra pendiente de concreción al 19 de julio de 2012. Lo que es seguro es que no pueden verificarse ambos extremos", consigna la presentación realizada por Cano que motivó la citación por parte de Bonadío.
Anuncio incumplido
Las obras de recuperación del tren a Concepción fueron anunciadas por el Gobierno tucumano en mayo de 2004. La Secretaría de Transporte le asignó 8 millones de pesos a la empresa Belgrano Cargas para reparar 73 kilómetros de vías por donde debía circular el servicio. Un mes después se comenzó a trabajar en el primer tramo del trayecto, pero la obra se detuvo porque la empresa Luis Carlos Zonis afirmó que nunca recibió el dinero presupuestado. En marzo de 2006, José Alperovich anunció que la obra se iniciaría en "10 o 15 días". "A comienzos de mayo de 2013, Alperovich se enojó con los periodistas que le consultaron sobre la causa judicial abierta por el Bonadio y sobre el pedido de informes realizado por Cano en el Senado de la Nación ante la constatación oficial de que la obra pagada no llegó a realizarse. "No tenemos nada que ver con eso", planteó ofuscado.
"Estamos hablando de un saqueo de 8 millones de pesos. Cualquier vecino de Tucumán o de Concepción sabe que el tren no existe. Alguien tiene que hacerse cargo del dinero que desapareció casi al mismo tiempo que las promesas oficiales", concluyó.



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