¿Cómo se definen como políticos? ¿Cuáles son sus ideas fuerza? ¿Qué harán para combatir la inseguridad en Mendoza? ¿Cómo piensan que los ve la gente? ¿Qué mantendrían y qué cambiarían de la gestión de Celso Jaque?Estas son algunas de las preguntas que responden los políticos mendocinos que a esta altura están más lanzados a la carrera por la gobernación, como forma de comenzar a saber qué piensan y qué tienen en mente en caso de llegar a gobernar.
Ahora hablan Eduardo Sancho por el justicialismo kirchnerista y Daniel Cassia, del Peronismo Federal.
Con una apuesta fuerte por su paso por la COVIAR, Sancho dice que la “política no es una profesión sólo para llegar al poder” y que pelea por la gobernación para dar un servicio. Y en este sentido plantea como principal meta la erradicación de la desnutrición infantil.
Cassia apela con su estilo frontal. “Soy frontal y entiendo el perfil del mendocino común, tal vez sea el único político de Mendoza que resiste su propio archivo. Se puede o no estar de acuerdo con mi propuesta encuadrada en una plataforma, sin ocultar para nada mi pensamiento .
“La política es un servicio destinado al bien común”
“Muchos creen que ser político es una profesión o habilidad consistente en tratar de llegar al poder, concentrarlo y mantenerse en él, sin importar nada más. Para mí, la política es un servicio destinado a procurar el bien común de la sociedad”.
Eduardo Sancho es uno de los últimos dirigentes del PJ kirchnerista que se subió al tren de los candidatos en Mendoza. De la mano de funcionarios nacionales, el ingeniero agrónomo de 58 años, tras una participación en la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), juega desde los afiches en la calles: “Al pan, pan y al vino, vino”. Y se vende, además, como “el hombre que supo cambiar el destino de la vitivinicultura nacional”.
“Al asumir ya tendremos preparados los instrumentos legales para comenzar a ejecutar políticas. Cuento con los equipos humanos capacitados para ello.
Lo primero en términos de justicia, salud y orgullo mendocino es erradicar la desnutrición infantil”, sostiene.
–¿Qué política conservaría del gobierno de Celso Jaque y cuál cambiaría?
–Conservaría la fuerza e impulso puesto en la construcción de escuelas y quiero mejorar la forma de relacionarnos con la Nación y nuestros vecinos. Debemos reposicionar a Mendoza,
También hay que mejorar la política de vivienda. En este punto es imprescindible que el Estado afecte recursos económicos para empezar a solucionar el importante déficit habitacional que nos aqueja.
–¿Qué problema debería resolver de manera urgente ni bien asuma?
–Al asumir, hay que comenzar a ejecutar las políticas de educación, salud, vivienda y seguridad, junto con la modernización del Estado para ponerlo al servicio de los mendocinos.
En mi gobierno haremos lo que los mendocinos necesitan y esperan. Generaremos políticas públicas para que la juventud participe responsablemente en la construcción de Mendoza.
Además, realizaremos un fuerte plan de obras, priorizando el denominado aprovechamiento integral del Río Grande, concretando el trasvase de este al Atuel y la construcción de la presa Portezuelo del Viento.
–¿Y la inseguridad?
-Para combatir la inseguridad hay que ir a fondo con las soluciones: educación, trabajo y contención social. La clave está en el fortalecimiento de la familia.
Mis ideas fuerza son: que el tema educativo no puede ser un verso más, desarrollar un plan hídrico provincial, eliminar la desnutrición infantil y encarar un plan de viviendas.
“Soy quien resiste su archivo”
Daniel Cassia empieza su presentación con una afirmación de riesgo: “Soy el único político mendocino que resiste su propio archivo”.
Pero este abogado de 43 años, hijo del sindicalista menemista Antonio Cassia, no le tiene miedo a las polémicas y está basando su campaña electoral por el Peronismo Federal en la vía pública con las consignas: “Tolerancia cero” para los delincuentes y “Derechos humanos para la gente”, que le valieron una amenaza de denuncia ante el Inadi por discriminación.
“Soy frontal y entiendo el perfil del mendocino común, tal vez sea el único político de Mendoza que resiste su propio archivo. Se puede o no estar de acuerdo con mi propuesta encuadrada en una plataforma, sin ocultar para nada mi pensamiento . Y eso los mendocinos lo saben”.
–Si tuviera que definir sus ideas fuerza, ¿cuáles serían?
–Hay que reposicionar a Mendoza en el escenario nacional como Estado cabecera del oeste. Hay que implementar una reingeniería política que permita a la provincia recomponer sus índices en materia de seguridad, educación y salud.
–¿Qué cambiaría de lo que hizo Celso Jaque?
–Cambiaria la impronta del Poder Ejecutivo, recomponiendo la figura, respetada históricamente, del gobernador y ejerciendo un mandato creíble no dubitativo.
–¿Y qué conservaría?
–La empresa Aguas Mendocinas entiendo fue una decisión acertada del Gobierno. Pero el principal problema de esta gestión fue perder rápidamente la confianza del mendocino al dejar de lado a los especialistas del peronismo en distintas temáticas, delegando el poder en estructuras ajenas como pasó, por ejemplo, en materia de seguridad.
–Precisamente, la seguridad se supone que es su fuerte. ¿Qué haría con respecto a este tema?
–La inseguridad no es sólo un tema policial. Si no mejoramos las condiciones sociales, si no luchamos contra la exclusión social, la falta de educación, la falta de horizontes, la drogadicción, el alcoholismo...
–¿Cuál sería su proyecto revolucionario?
–Propongo como medida de fondo incluir una escala de sanciones a los progenitores frente a los hechos delictivos cometidos por sus hijos menores e inhibirlos para la percepción de planes sociales a partir de un dato incuestionable: cerca del 90porciento de las personas mayores de edad condenadas por la comisión de un delito han iniciado sus actividades ilícitas entre los 12 y los 18 años.






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