Conocedores de que el gremio municipal no goza de la simpatía de la opinión pública, los aspirantes al Palacio 6 de Julio prometen mano firme, ordenamiento y descuentos a quienes no trabajen.
En esta oportunidad, Daniele prefiere abstenerse de demostrar su simpatía, como lo hiciera años atrás con Luis Juez. Admite que, a esta altura, es “piantavotos”. De todas maneras, cuando se le consulta no esquiva opinar sobre los que están en carrera, pero sin definirse por ninguno.
El radical Ramón Mestre tiene el discurso más duro con el gremio, al menos en la publicidad. Habla de “control” y “límites”, y asegura que -a cambio- ofrecerán a los empleados la posibilidad de hacer una carrera y de contar con todos los elementos que necesiten para trabajar. Impulsa el ingreso por concurso.
La candidata de La Fuerza de la Gente, Olga Riutort, está convencida de que hay que recuperar el principio de autoridad y proyecta establecer un doble turno en la Municipalidad -como lo hiciera, en su momento, en la administración provincial-. Así piensa ahorrar en horas extras y volcar ese dinero a obras o servicios al vecino.
Esteban Dómina, del Frente Cívico, está convencido de que el camino para empezar a ordenar la Municipalidad es cumplir con la ordenanza que establece un tope del 50 por ciento del presupuesto para el gasto en personal. “Sólo así quedará dinero para otras cosas”, dice y se compromete –si gana- a entregar la administración con “el mismo personal que la reciba”. Esa frase, en general, le sirve para ponerse en el ojo de sus competidores, quienes lo chicanean con los nombramientos que realizó su jefe político, Luis Juez.
Desde Unión por Córdoba, Héctor Campana señala que “autoridad no es ver quién grita más fuerte, sino ordenarse y hacer cumplir los programas de Gobierno”. A su criterio, con el actual estado de las finanzas comunales, no es simple cumplir con el tope salarial, pero hay que hacer “todos los esfuerzos y poner las cosas en orden”.
Suba en acuerdo
Quien gane la próxima elección, tendrá entre los primeros temas en agenda la discusión salarial con el Suoem, ya que el intendente Daniel Giacomino acordó un incremento del 15 por ciento que alcanza hasta febrero próximo. Con este reajuste el sueldo municipal promedio será de $ 7.019, uno de los más altos de los trabajadores públicos y privados de toda la provincia.
Esta suba más la decisión de que 1.360 contratados pasen a cobrar el salario de planta, empujará el gasto en recursos humanos hasta el casi el 60 por ciento del presupuesto. Así, por tercer año consecutivo, el límite presupuestario quedará en letra muerta. Parte de la herencia será, también, resolver el destino de los contratados.





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