Según la iniciativa, tampoco podría presentarse por otro partido aquel que pierda las primarias.
Lo peculiar es que los partidos tendrán la obligación de competir en la interna abierta, ya que si no participan quedarán inhibidos de hacerlo en la elección general. Tampoco podrá participar en el comicio definitivo el candidato que perdió en la primaria o aquel que no participó en la misma.
En otras palabras, la participación en la interna abierta y simultánea para todos los partidos es una condición indispensable para luego dirimir supremacías en la elección general.Como es obvio, este nuevo sistema cierra las puertas a las eternas travesuras que se producen en las elecciones en el país, por caso en el peronismo, que llegó a tener en 2003 tres postulantes a la presidencia. Y el último 28 de junio sobrevinieron candidaturas testimoniales y listas colectoras.
Lo que no podrá volver a suceder, si el Congreso consiente el temperamento del Gobierno, es que un político que se postule en una interna abierta y pierda, pueda luego volver a dar pelea en la elección general, escudado en otra agrupación de las muchas que todavía están en vigencia para prestar el nombre al mejor postor. Además, en el oficialismo están pensado en poner restricciones y limitar la participación de partidos que consiguen muy pocos votos. En Interior piensan en un piso del 3 por ciento de votos en la primaria para poder acceder después a participar en la elección general. Randazzo dijo que llamará a consulta, se sabe que los partidos más chicos criticarán la idea.
Otro tema controvertido es el de la lista sábana. El Gobierno estima que en los distritos grandes el mejor sistema es el de listas y que podría contemplarse un sistema mixto (lista sábana y circunscripción) en las provincias chicas y poco pobladas. Dicen también que el sistema uninominal o de circunscripción atenta contra los partidos chicos.Además, el oficialismo pondrá sobre la mesa una propuesta de reforma a la ley de financiamiento de los partidos políticos para transparentar el sistema, que pasaría por aumentar el aporte del Estado a los partidos.Randazzo también defiende el actual sistema de votación y escrutinio de boletas, puesto a prueba el 28 de junio. Caracterizó como "impracticable" en los distritos grandes el sistema de boleta única y como "poco confiable el del voto electrónico". La oposición, y algunos gobernadores como el chaqueño Jorge Capitanich creen que debe haber una transición hacia el voto electrónico


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