La Fiscalía de Morón solicitó hoy que queden presos hasta el juicio oral seis de los siete arrestados por el crimen de Candela, y dejó por ahora fuera de la lista al supuesto autor intelectual del secuestro, Héctor "El Topo" Moreira, con la intención de conseguir más pruebas en su contra.
La noticia judicial que se esperaba en los tribunales de Morón se dio a conocer apenas minutos antes de que Carola Labrador, mamá de Candela, se reuniera con el gobernador Daniel Scioli, en un lugar de la Capital Federal.
De acuerdo a los voceros del Poder Ejecutivo bonaerense, la mujer quiso agradecerle "las gestiones" que se habían hecho desde la provincia de Buenos Aires para esclarecer el crimen de su hija.
Se trató de un reencuentro porque ambos habían compartido el momento en que se concretó el dramático reconocimiento del cadáver de la nena, en la tarde del 31 de agosto pasado, cuando el cuerpo había sido encontrado en una bolsa al costado de la Autopista del Oeste, en el partido de Hurlingham.
Candela Rodríguez, de 11 años, había sido secuestrada en la tarde del 22 de agosto pasado, por alguien que -se sospecha- fue un conocido y la tentó para acompañarla.
Aunque en principio se creyó que la nena podría haber sido víctima de la trata de personas, tras el hallazgo del cuerpo se conocieron una serie de detalles oscuros sobre los vínculos de familiares con el mundo del delito.
Hoy, el fiscal Tavolaro, a cargo de la causa, reunió los elementos recolectados como pruebas hasta ahora para pedir la preventiva de los arrestados Gladys Cabrera, Néstor Altamirano, Hugo Bermúdez, Alberto Espíndola, Fabián Gómez y Guillermo López.
Si bien en principio Tavolaro iba a pronunciarse sobre los siete detenidos en un dictamen en el que definiría el rol que tuvo cada uno, finalmente se resolvió esperar a que se acerquen los vencimientos legales para pedir la preventiva de "El Topo" Moreira.
Es que Moreira fue el último de los detenidos -su arresto se concretó el domingo 25- y por lo tanto los investigadores tienen más tiempo para reunir pruebas en su contra, dijeron las fuentes del caso.
Esa posibilidad también le daba al fiscal tiempo para mantener bajo reserva algunas ramas de la investigación que se instruyen en sumarios conexos, señalaron los voceros a DyN.
Moreira, de 42 años, esta sospechado de ser quien organizó el secuestro para vengarse de Laureano Rodríguez, padre de Candela y detenido desde hace un año en una cárcel por piratería del asfalto.
De acuerdo a la hipótesis fiscal, la nena estuvo retenida en la casa de la calle Kiernan 992, una propiedad de Gladys Cabrera que, en su ausencia, estaba al cuidado del carpintero Néstor Altamirano.
Según las sospechas, Cabrera tenía una relación personal con Hugo Bermúdez, sindicado por un testigo de identidad reservada como la persona que asfixió a la nena ("a Hugo se le fue la mano", dijo).
Así, el fiscal habría sindicado en su dictamen a Bermúdez como supuesto autor material, mientras que al resto les había achacado la figura de partícipes necesarios.
En la lista de pedidos de prisión preventiva, el fiscal incluyó a los arrestados Alberto Espíndola, Fabián Gómez y Guillermo López, señalados como encargados de hacer distintas tareas en durante el secuestro de Candela.
El abogado Fernando Burlando, representante de la madre de Candela, ha dicho que todavía falta encontrar a algunos cómplices y apuntó a un familiar del entorno paterno de la víctima y gente vinculada con la policía que, se sospecha, habría asesorado cómo lavar el cuerpo para que no se hallaran rastros.
Hasta las últimas horas de hoy las defensas no habían sido informadas oficialmente del pedido fiscal ya que, procesalmente, recién corresponde que sean notificados de la resolución del juez de Garantías cuando se pronuncie sobre el requerimiento del Ministerio Público.


Comentá la nota