La misma se sitúa en los $3.916,44. Mientras el salario mínimo es de $3.600. En cuanto al salario porteño promedio, sobresale que no alcanza a cubrir los gastos de la canasta total de una familia tipo
Los $3.600 estipulados como ingreso mínimo resultan insuficientes para cubrir los gastos básicos alimentarios de una familia tipo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por lo que el déficit frente al changuito -para quienes vivan bajo estas condiciones- resulta ser de $ 316,44.
Es decir, a los habitantes de la Ciudad cuyos ingresos sean los mínimos, les faltarían dos días y medio de alimentos para completar el mes. Según el último estudio presentado por el “INDEC porteño”, el valor diario de la canasta alimentaria es de $130,55. Lógicamente, en el cálculo no se contemplan los gastos de alquiler, vestido, limpieza, transporte público ni estudios, entre otros.
Incluyendo esos ítems, pero contemplando la posibilidad de que el acreedor del salario mínimo, vital y móvil sea dueño de la vivienda que habita, el déficit en relación a los gastos que debe afrontar una familia tipo al mes sería de $ 5.095,42 o el 141,5 por ciento del valor total del salario mínimo.
Obviamente, con esos números, pensar en un alquiler –en el caso de no ser propietario de vivienda- sería una verdadera utopía. Ya que el costo promedio de una renta se sitúa alrededor de los $3.391, el equivalente al 26 por ciento de los ingresos de una pareja de asalariados promedio de la Ciudad.
Vale recordar que el salario porteño promedio es de $6.522,50. Número que también resulta insuficiente en relación al costo de la “canasta total” porteña, pensando que la misma equivale al 133,3 por ciento de los ingresos del trabajador en cuestión, cotizando, al día de la fecha, en unos $8.695,42.
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