El mandatario ecuatoriano lo decidió, "hasta nueva orden", tras la muerte de dos de sus seguidores en un acto de Alianza País. El autor de los crímenes fue detenido y, según las autoridades, fue un hecho "aislado" y obra de un "demente".
Correa anunció ayer al visitar a los familiares de los fallecidos que su movimiento garantizará la educación a los menores de edad de las familias afectadas y sostuvo que "lo irreparable y lo lamentable de todo esto son las pérdidas de vida".
"Es un hecho aislado de un demente, parece que consumidor de droga, que en un estado de alienación total empezó a dar cuchilladas a diestro y siniestro", dijo el mandatario, que se presenta a la reelección el próximo 17 de febrero y es primero en los sondeos, con amplio margen.
La policía detuvo a un sospechoso, un hombre ecuatoriano de 40 años que había sido arrestado en tres ocasiones previas desde 1997.
El suceso se produjo el lunes a la noche en la población de Quinindé, a 190 kilómetros de Quito, en una concentración de Alianza País y antes de la llegada de Correa, cuando un sujeto atacó con un arma corta punzante a varios de los asistentes, dejando dos muertos y cuatro heridos.
El ministro del Interior, Jose Serrano, informó que se iniciarán las investigaciones que incluyen pruebas de ADN para determinar la autoría de los crímenes. El funcionario dijo que espera que este sea "un acontecimiento aislado. Ojalá en este hecho no existan autores intelectuales". Otra reacción fue la del canciller, Ricardo Patiño, quien censuró la agresión y pidió construir "un Ecuador de Paz".
Varios de los ocho candidatos a la presidencia de la República expresaron un rechazo al incidente. Mauricio Rodas (SUMA) hizo votos para que "la paz regrese al Ecuador", mientras que Norman Wray (RUPTURA) expreso su "rechazo total a toda violencia más aún en la política".
Otros candidatos expresaron también su condena vía Twitter, como Lucio Gutiérrez (PSP) quien señaló que "estos actos deben ser castigados y no deben quedar en la impunidad". «

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