Una campaña de propuestas

Son varios los motivos que han hecho que esta campaña no se haya tornado agresiva. O sea que prácticamente no existen los agravios hacia las personas.
Más allá de algunos lamentables incidentes con pasacalles y cuestionamientos en torno a las pintadas y todo el folklore pre electoral, la batalla electoral no ingresó en la lógica de la agresión. Y en parte eso obedece a que el FMpV –hoy el principal opositor al oficialismo comunal- no utilizó el recurso del golpe. A esta altura nadie puede dudar que Ustarroz fue el primero en lanzarse a la carrera electoral y logró imponerle el ritmo al año electoral.

De hecho desde la misma la CC Ari salen a poner a Ustarroz en el mismo nivel de competitividad que el actual intendente Carlos Selva en la última conferencia de prensa.

Que a poco menos de 60 días de las primeras elecciones primarias en la provincia de Buenos Aires no existan agresiones viscerales entre los pre candidatos es harto saludable.

Pero sería más saludable aún que comiencen a difundirse programas de gobierno, pero no como una simple enumeración de las carencias de Mercedes que –se sabe- son bastantes. Sino un programa de gobierno en el cual se informe entre otras cosas, los planes para la educación; para la creación de puestos de trabajo; para la inseguridad, la construcción de viviendas y para todos aquellos puntos que los dirigentes políticos consideren neurálgicos para el desarrollo de Mercedes. Por ejemplo: ¿es importante invertir dinero en modificar el sistema de luminarias de la ciudad? Y de ser así ¿para qué? ¿Cuál es el beneficio? ¿La red cloacal de de la ciudad es apta para aumentar la cantidad de frentistas o antes de ello se debe pensar en cambiar los caños maestros?

Por supuesto que parecería que se les pide mucho a los dirigentes que aspiran a manejar los destinos de la ciudad, pero si no se llegan a estudiar en profundidad cuestiones que están íntimamente vinculadas con la inversión y el desarrollo si –al menos- que hablen simplemente de lo que tienen pensado hacer pero con cuestiones concretas. No alcanza con decir ‘Vamos a construir viviendas’. Eso lo dicen todos los dirigentes políticos, incluso el intendente. Lo que hace falta es saber cómo van a hacer para construirlas y dónde, por lo menos. Aunque una explicación detallada de cómo se entregarán tampoco estaría mal.

Porque solo haciendo un programa de gobierno claro e informando los detalles gruesos es que luego la ciudadanía puede hacer un balance claro del grado de eficiencia y eficacia del gobierno. Más allá de las palabras lindas y políticamente correctas, estaría bueno que los ciudadanos tengan al menos un papelito que diga qué es lo que hará quien salga electo intendente por los próximos cuatro años. Con acciones concretas claras que no sean ambiguas. Entonces dentro de 2 años el ciudadano sabrá si se cumplió o no con esa suerte de contrato suscripto entre las partes. Y allí castigar o premiar el cumplimiento.

Debería ser así. Pero nunca se sabe. Igual que no existan agresiones vanas ya es un gran avance

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