Moyano se lo dijo a unos emisarios de los gremialistas independientes por estar “cansado de las operaciones mediáticas”.
El líder de los camioneros contó al enviado de uno de los gremios “independientes” –llamados así por su postura conciliadora entre Moyano, los “gordos” y Luis Barrionuevo– hace pocos días en su despacho. El enviado, que fue a dialogar con el camionero en nombre de su jefe directo, es autoridad de uno de estos sindicatos, aliados circunstanciales del jefe cegetista. Así lo revelaron en ese gremio a PERFIL.
La confesión de Moyano llegó a oídos de otros dirigentes del sector e incluso se discutió en una reunión del secretariado general del gremio en cuestión, en pos de analizar el futuro de la CGT. Uno de los “independientes”, el líder de la Uocra, Gerardo Martínez, sonaba como sucesor de Moyano al mando de la central obrera hasta que fue denunciado hace unas semanas de integrar una lista de personal civil del Batallón 601 durante la última dictadura militar. El dirigente negó la acusación y se puso a disposición de la Justicia. La denuncia todavía no fue ratificada.
La frase de Moyano y su malestar personal no pasarán desapercibidos, ya que, como adelantó PERFIL el fin de semana pasado, los enemigos y aliados circunstanciales del secretario general de la CGT comenzaron a planear qué hacer con el poderoso camionero de caras a 2012. ¿La confesión es una estrategia política para distraer o tranquilizar a sus enemigos? ¿O Moyano analiza la posibilidad de dar un paso al costado?
Los aliados circunstanciales del moyanismo, como la Uocra (construcción), UPCN (estatales), Obras Sanitarias, la UOM (metalúrgicos) y Smata (mecánicos) debaten cómo contener a Moyano dentro de la CGT el próximo año, pero restándole poder y ofreciéndole un espacio menor. “Los ‘gordos’ y los aliados de Barrionuevo (referente de la CGT Azul y Blanca) lo quieren destruir, tirarlo a la parrilla y comérselo. Nosotros no creemos que esa sea la salida para la central. Moyano tiene que dar un paso al costado pero tiene que ser consensuado”, confió a PERFIL un alto dirigente del sector de los aliados circunstanciales.
“Moyano afuera de la CGT es peligroso, debemos contenerlo. Para eso hay que convencerlo a él, a los ‘gordos’ y a Barrionuevo, que están esperando el momento justo para destrozarlo”, analizó otro sindicalista de ese sector.
Al menos hasta las elecciones de octubre, el plan de los sindicalistas que ya no quieren a Moyano al frente de la CGT será cavar por lo bajo y evitar la confrontación. La incógnita sigue siendo qué piensa hacer realmente el camionero.



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