Como cada año, sobre la peatonal se improvisan puestos próximos entre sí que dificultan el paso. Desde la Municipalidad reconocen que no tienen habilitaciones.
Juguetes, películas, utensilios para el hogar e indumentaria son algunos de los productos que afectan el tránsito de los peatones que recorren el centro de la ciudad a diario.
Más allá de no tener permiso municipal, tal como aseguraron a EL LIBERTADOR funcionarios a cargo de los operativos que se llevan a cabo desde principios del mes en curso sobre la venta ambulante, Junín, como cada año, se torna el lugar preferido para que los comerciantes se instalen sobre ella.
En las últimas semanas, el paso de los transeúntes se complicó, ya que los puestos se improvisaron de manera simultánea y uno casi al lado del otro, sobre todo en los tramos desde Córdoba hasta San Juan.
El comercio sin autorización municipal no sólo se localiza sobre la peatonal, sino que, además, quienes lo practican eligen lugares estrátegicos como paradas de colectivos para improvisar algún puesto con una lona, en la que por lo general ofrecen juguetes. Es así que Mendoza, Salta y Córdoba, en sus intersecciones con la calle 9 de Julio, son algunas de las elegidas por los vendedores para instalarse diariamente.
SIN PERMISO
Funcionarios municipales con competencia para intervenir sobre la vía pública manifestaron tener conocimiento sobre la situación, por lo que se llevan a cabo los controles pertinentes a la actividad ambulante, en los que se desarrollan sanciones y multas previstas en los códigos legales establecidos. Aún así, señalaron que "ingresaron renovaciones de habilitaciones, pero ninguna corresponde a algún permiso para trabajar sobre la calle Junín".
La venta callejera en el paseo céntrico capitalino está prohibida, tal como recordaron las fuentes consultadas, pero reconocieron la presencia de comerciantes pese a que "no hay ninguna autorización para comercializar en la peatonal".
Inspectores de Guardia Urbana, Bromatología y de la Secretaría de Gestión General Tributaria permanentemente, como indicaron algunos de sus responsables, llevan a cabo recorridos para detectar las actividades irregulares. Sin embargo, desde principios de este mes, la presencia de vendedores se multiplicó, ofreciendo una variada gama de productos que más allá de ser una alternativa a los que se ofrecen en los comercios, representan una dificultad a la hora de transitar por el tradicional paseo capitalino.
Comentá la nota