El albergue “Beato Juan Pablo II” volvió a estar al borde de su capacidad. Sin embargo hace días se suspendió el servicio de colectivo gratis que había sido dispuesto para acercar a los sin techo hasta la parroquia del barrio San Benito. Piden colaboración con donaciones.
En el barrio San Benito, ubicado en calle Salta y Teniente Ibáñez, el trabajo no da tregua dado que con la ola de frío se generó una fuerte asistencia por parte de personas que no poseen una vivienda digna. Sin embargo, desde la organización del lugar indicaron que la demanda no es igual a la de años anteriores.
“El frío apareció tarde y este año por ejemplo estamos teniendo menos cantidad de gente que en otras oportunidades pero estos últimos días llegamos casi a la totalidad de la capacidad, con 40 asistentes”, dijo a época la coordinadora del albergue “Beato Juan Pablo II”, Nelly Pintos.
Sin embargo contó también que justamente durante esta semana cuando las temperaturas llegaron, por ejemplo el martes, a menos 0º, dejó de funcionar el servicio de colectivo gratuito que recorría las plazas y acercaba a las personas sin techo hacia el albergue.
“Lamentamos en este momento la falta del colectivo que traía a mucha gente y que desde el jueves pasado dejó de funcionar, no sabemos bien por qué razón”, contó la mujer.
De esa manera destacó que el lugar se convirtió también en un espacio para aquellas personas que tienen una necesidad de urgencia y contó que también concurren familias que tienen a enfermos internados en el hospital Vidal y que debido a que son del interior o no tienen otro lugar donde dormir se acercan al refugio”.
Por su parte, el cura párroco de la parroquia “Nuestra Señora de Itatí”, Carlos Pini, dijo en contacto radial ayer que si bien reciben el apoyo del Gobierno provincial necesitan de la ayuda también de la comunidad.
“Si alguien tiene una buena voluntad, si alguien quiere donar, lo que más necesitamos es sopa crema”, dijo y resaltó que hay personas que vienen del interior porque deben ser atendidos en los hospitales de Corrientes.
“Hay mucha gente, lo que más se necesita es ropa para hombre, pantalones de jogging, que es lo más práctico”, agregó.
Cabe mencionar que el albergue cuenta también con el apoyo de la Policía para detectar a linyeras solitarios que no sepan de la presencia del lugar y así puedan tener un techo donde dormir a la noche.
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