La jornada del domingo empezó castigando a los santarroseños con un verdadero horno hasta el mediodía, calamado horas después por una serie de chaparrones que trajeron alivio para el agobiante clima.
La jornada había comenzado con una mínima de 20.3º a las 7 de la mañana, y fue escalando rápidamente y a puro sol hasta llegar a la máxima 34.8º a las 13.50 cuando el pronóstico previo preveía un tope de 34º para todo el día.
Alrededor de las 14.15, ya con el cielo cubierto de densos nubarrones y con rafagas de viento que cruzaban la ciudad, empezó a llover. No fue mucha el agua que cayó sobre las calles de la capital pampeana, apenas 2,5 milímetros, pero sí lo suficiente para hacer descender la temperatura que en las primeras horas de la noche era de 21 grados.
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