Recibió varias visitas que referencian su ubicación en el plano nacional, pero se esforzó en plantear una agenda local.
Luis Juez eligió abrazarse al gobernador santafesino, para tratar de asimilar como propias sus virtudes de decencia y buen gestor. Dijo, sin vueltas, que representa su modelo a seguir si le toca gobernar Córdoba.
Pero no hubo, en cambio, referencias a un posible armado nacional que los puede tener como protagonistas en los comicios nacionales de octubre, en la vereda opuesta a los K. Ahora no es ese el partido que a Juez le interesa jugar.
El candidato del Frente Cívico corre con la suerte de que el calendario electoral que quedó firme se parece mucho al que él imaginó y deseó: con la convocatoria provincial en primer término y despegada de la municipal y nacional. Por eso apunta todos sus cañones al 7 de agosto, día en que enfrentará a José Manuel de la Sota, su rival predilecto.
La presentación de Juez con su vice Marcelino Gatica se dirigió ayer a capitalizar la exigente ronda de proselitismo que hace un mes concentró en la Capital, su bastión electoral. Con un Orfeo lleno, demostró militancia activa y refrescó el eje central de su discurso, enfocado en la decencia y la transparencia.
Así como en 2003, al gobernar la Municipalidad de Córdoba, anunció su estilo “doble H” (honestidad y huevos), ahora Juez parece querer imponer la fórmula “H+E” (honestidad y equipos). Más aplomado y sereno que en su intento de hace cuatro años por ser gobernador, hoy se esfuerza por mostrar capacidad de planificación. En esa tarea, Binner dio el perfil del modelo perfecto por imitar.



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