El predio del basural a cielo abierto EcoAzul está hoy peor que nunca y, por momentos, hasta faltan adjetivos para describir el caos que allí impera. En cada nueva recorrida de este diario por el lugar, se suman más montañas de basura arrojadas en cualquier lado y sin ninguna protección.
Las celdas ya no existen; tampoco los caminos laterales que se perdieron debajo de la basura; las máquinas están paradas porque no tienen combustible para funcionar o porque están rotas; los pantanos se forman aumentando los focos de contaminación; y los incendios se suceden uno a uno sin que nadie acuda a sofocarlos. Y a todo esto, las autoridades municipales brillan por su ausencia y la provincia no hace los controles que le corresponde hacer.
Comentá la nota