El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, les aseguró ayer a los familiares de las víctimas del atentado del lunes en Boston que "los autores pagarán por sus crímenes", pero hasta anoche los investigadores no sabían aún si había que hablar de uno o más responsables y, lo más grave, no tenían ni la más mínima idea del camino a seguir. Hasta entonces, sólo habían podido rescatar una filmación de las cámaras de seguridad de un comercio de la zona.
Obama llegó ayer a la Catedral de la Santa Cruz de Boston para acompañar a los familiares de los tres muertos y los más de 170 heridos, rezar con ellos y asegurarles que "todo el país acompaña y apoya a Boston". Después de tomar parte de un servicio interreligioso, el presidente elogió el "espíritu de esta ciudad" y afirmó que "estoy aquí hoy en nombre del pueblo estadounidense, con un simple mensaje: cada uno de nosotros se conmovió por este ataque sobre vuestra amada ciudad, cada uno de nosotros está con ustedes". Fue entonces que aseguró que los responsables serán encontrados y sometidos a la justicia.
"Reforzaremos nuestros valores", insistió el mandatario ante los padres y amigos de los fallecidos en el atentado, el niño Martin Richard, y los jóvenes Krystle Campbell y Lu Lingzi, este último de nacionalidad china. Obama elogió especialmente, y los puso como ejemplo de abnegación, a los médicos, los voluntarios y los integrantes de los servicios de emergencia que actuaron en el lugar. "Con esa labor nos enseñaron que ante la maldad y el terror se debe elegir, como nosotros elegimos, la compasión, la amistad y el amor."
Las dos bombas utilizadas el lunes estaban armadas sobre ollas a presión de origen español, pero hasta ayer los investigadores desconocían cuál había sido el explosivo utilizado para provocar la explosión. Los ataques no fueron reivindicados y se ignoran las motivaciones que pudieron haber impulsado al o los autores. «

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