En el marco de la polémica generada por la reforma en la avenida 9 de Julio por las obras del Metrobús, se busca evitar la destrucción de todos los espacios verdes de esa tradicional arteria.
“La 9 de Julio y la Plaza de la República son parte del patrimonio histórico cultural, tanto de la ciudad como del país entero. Es un orgullo para los porteños que no es propiedad de ninguno de sus ocasionales gobiernos. La intención de recortar la Plaza y eliminar plazoletas que llevan los nombres de las provincias demuestra el desprecio del macrismo hacia el principal símbolo de la identidad nacional que existe en la Ciudad de Buenos Aires”, advirtió Adrián Camps.
En tanto, Jorge Selser aseguró que “es esta otra muestra de la falta de sensibilidad y el poco respeto por la vida que tiene Mauricio Macri. No dudó en derribar estos árboles, pulmón de aire del centro porteño en pos de un negocio millonario. Ya no me extraña ni me sorprende; es su manera de manejarse en todas las áreas sensibles de la Ciudad”.
Para Virginia González Gass, “la destrucción de la avenida 9 de Julio para la construcción del Metrobus es otra de las barbaridades del macrismo. Peor aún es su insistencia en el error y taladrar símbolos nacionales como la Plaza de la República. Esto ya ocurrió cuando sacaron el ancla del escudo de la Ciudad de Buenos Aires”.



Comentá la nota