Buscan integrar la Cámara y juzgado contencioso, administrativo y electoral

El Consejo de la Magistratura llamó a concurso para iniciar el proceso de designación del segundo juez de éste fuero en Capìtal. Hay desinterés y falta de presupuesto para poner en función la Cámara de Apelación este año, lo que sobrecargará al STJ con cuestiones electorales.
Hace unos días el presidente del Consejo de la Magistratura, Carlos Rubín - también presidente del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de la Provincia- firmó la resolución por la que se convocó al concurso judicial para iniciar el largo proceso para designar al segundo juez de primera instancia para el novedoso fuero en lo Contencioso Administrativo y Electoral en Capital.

Esta jurisdicción judicial fue creada por la reforma de la Constitución provincial de 2007. Éste nuevo fuero debe hacerse cargo de todas las acciones que los ciudadanos presentan en contra del Estado, y además deberá atender todas las cuestiones legales referidas a las elecciones provinciales. Antes la primera, única y última instancia en este fuero era el STJ.

La instrumentación llegó en 2008 a través de una Ley provincial (Nº 5.846) que determinó su estructura: dos juzgados de primera instancias y una Cámara de Apelaciones en Capital; más un juzgado por cada una de las cuatro circunscripciones judiciales del interior (Goya, Curuzú Cuatiá, paso de los Libres y santo Tomé).

Pero esta estructura física y su integración apenas están en sus inicios.

El retraso se debe la constante insuficiencia presupuestaria del Poder Judicial. Todos los años se queja por la falta de recursos para poner en funcionamiento estos nuevos juzgados.

Por esa razón en el interior no se crearon nuevas infraestructuras ni se designaron jueces. Se emparchó la situación asignándole la competencia a un juzgado civil y comercial.

En Capital hay avances, menores, pero avances al fin. Solamente está funcionando uno de los dos juzgados de primera instancia que se crearon por ley. Uno de ellos está a cargo de la juez Gabriela Romero Feris, que asumió el cargo en marzo de 2010.

Ahora el Consejo de la Magistratura llamó a concurso para conformar la terna de candidatos a cubrir el segundo juzgado de primera instancia.

El STJ decidió hacer un esfuerzo presupuestario este año para constituir (con recursos humanos y materiales) esta nueva dependencia, porque “la jueza Romero Feris está sobrecargada de trabajo”, dijeron ayer a época desde el Consejo de la Magistratura.

También esperan tener más suerte con esta nueva convocatoria, de la que tuvieron con el llamado a concurso para integrar la Cámara de Apelaciones del Fuero en lo Contencioso, Administrativo y Electoral.

En éste último caso recién pudieron armar una de las dos ternas necesarias. Aseguran que hay mucho desinterés de los profesionales por presentarse a los concursos, y los que se presentan no muestran buenos resultados en los exámenes.

Por eso este segundo llamado a concurso. Pero por cuestiones administrativas y presupuestarias la Cámara de Apelaciones está muy lejos de comenzar a funcionar.

Fuentes del Consejo de la Magistratura dijeron a época que “será muy difícil, prácticamente imposible” que este año integrar éste nuevo órgano.

Además el largo proceso administrativo para integra el órgano; se sumará la carencia de recursos presupuestarios del Poder Judicial y las dificultades institucionales que generarán las elecciones este año en la Provincia.

Por eso, durante todo el 2011, el Superior Tribunal de Justicia seguirá funcionando como órgano de alzada del fuero -función de la que debió desprenderse hace tiempo- hasta que finalmente se constituya la Cámara en lo Contencioso Administrativo y Electoral.

Algunos sectores políticos acusan a los integrantes del STJ de querer seguir “reteniendo poder político” que significa definir sobre las decisiones sobre cuestiones electorales -más en este año con múltiples citas a las urnas- y por eso no hay premura en conformar la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso, Administrativo y Electoral.

Desde el Superior tribunal dijeron ayer a época que esa acusación “es una falacia”; porque aunque esté creada la Cámara, el Máximo tribunal seguirá teniendo la última palabra en los casos en las apelaciones de última instancia o extraordinarias.

Por el contrario, aseguran que la falta de una Cámara de Apelaciones en lo Contencioso, Administrativo y Electoral le significa “sobrecarga de trabajo”; algo de lo que “hace rato” se quieren desprender.

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