La niebla se mantuvo durante todo el día; hubo retraso de vuelos en Aeroparque
La ciudad amaneció ayer envuelta en un manto blanco, fantasmal. La densa niebla no permitía ver más allá de los 100 metros y la cima de los edificios desaparecía en la nada. Como el Obelisco, que no se podía ver desde la bajada de la autopista Illia. Y las malas condiciones climáticas afectaron la normal operatividad del aeroparque Jorge Newbery, que estuvo cerrado durante más de seis horas. Las terminales se colmaron de pasajeros que no sabían cuál sería su destino. Los más afortunados fueron trasladados a Ezeiza para salir desde allí, pero muchos de los viajes fueron reprogramados para hoy.
La espesa niebla no se disipaba a medida que transcurría el día. Cerca del Río de la Plata parecía que el planeta terminaba del otro lado de la avenida Rafael Obligado. El manto fantasmal, a su paso, se transformaba en humedad y una llovizna que, a pesar de no mojar el pavimento, lo volvía resbaloso.
Aeroparque cerró para todo tipo de actividades pocos minutos antes de las 9 y hasta pasadas las 15 nadie pudo partir. Jorge Perok, uno de los pasajeros varados, se lamentaba porque sus vacaciones no comenzaban de la mejor manera. Sin embargo, y pese al cansancio, reflexionó: "Son cosas que pasan". En Ezeiza la situación no fue tan complicada. Voceros del aeropuerto internacional confirmaron que sólo hubo algunos vuelos demorados, pero la mayoría había partido y arribado en los horarios previstos..
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