El FMI y Bruselas rechazan un canje de la deuda de Grecia

Para el Banco Central europeo y el Fondo, una reestructuración así sería un default.

Todas las partes implicadas en las negociaciones sobre un nuevo plan de ayuda internacional a Grecia se oponen a una reestructuración de la deuda pública del país, afirmó ayer en Washington Caroline Atkinson, vocera del Fondo Monetario Internacional.

“Se discute actualmente sobre la financiación. El programa no considera una eventual reestructuración de la deuda y pienso que todo el mundo concuerda en que todo tipo de reestructuración involuntaria de la deuda, o evento de crédito, no sería deseable”, dijo a los periodistas en Washington la directora de Relaciones Exteriores del Fondo.

El Banco Central Europea también salió fuerte contra la reprogramación o estiramiento de pagos , que incluirían una pérdida. Su presidente, el francés Jean-Claude Trichet, respondió al ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schüble, y rechazó categóricamente cualquier tipo de reestructuración de la deuda griega.

“No estamos a favor de la reestructuración” , aseveró. E incluso tachó de “enorme error” ese tipo de decisiones.

El miércoles se comentó que, voluntariamente, los bancos acreedores podrían sumarse a la negociación y aceptar una quita ( estirar los plazos de pago de por sí significa una pérdida que deberían pasar a sus balances).

Alemania apoya esa postura . Pero ayer el FMI y el BCE, que junto con los gobiernos de la zona euro encabezan el paquete de préstamos a cambio de un fortísimo ajuste en Grecia, salieron al cruce .

“Pienso que el punto sobre el cual todo el mundo implicado ha sido claro, es que el financiamiento por el que se opte, cualquiera sea, no debe afectar la estabilidad financiera” de Grecia, dijo la vocera del FMI aludiendo a una renegociación de la deuda. Pero interrogada sobre lo que ella entiende por “reestructuración involuntaria” o “evento de crédito”, Atkinson no respondió.

Por su parte, Trichet rechazó la reestructuración en la tradicional rueda de prensa que siguió a la sesión ordinaria del consejo de gobierno del BCE en Frankfurt.

“El BCE es una institución independiente”, subrayó el guardián del euro. Por ello siempre ha excluido cualquier opción de participación del sector privado que no sea “puramente voluntaria” o que pueda tener “elementos de obligatoriedad”, algo que según dijo, “sí defiende Berlín”.

El miércoles, el ministro alemán se había manifestado por primera vez de forma expresa a favor de la reestructuración “suave” de la deuda griega y de la aprobación de un segundo paquete de ayuda para ese país. Y en ese sentido, había puesto como condición la participación de inversores privados. Dijo que dinero a cambio de ajuste es “insuficiente” .

El banquero francés insistió ayer en que no es que el banco emisor apoye una refinanciación voluntaria de la deuda, sino que excluye cualquier tipo de acción que no sea voluntaria.

En en una carta enviada el miércoles a Trichet, al director-gerente en funciones del FMI, John Lipsky, al comisario de Economía de la Unión Europea (UE), Olli Rehn, y a sus homólogos europeos, Alemania indicó que “cada nueva ayuda financiera a Grecia ha de ser repartida justamente entre los contribuyentes y los inversores privados”.

Poco después, la canciller alemana, Angela Merkel, respaldó esa propuesta ante su grupo parlamentario. “Aconsejo que se adopte ese aspecto. Tiene que haber una aportación privada”, dijo. Pero el resto de los acreedores se opone. La canciller rechazó llevar a cabo una “dura” reestructuración de la deuda griega, teniendo en cuenta las consecuencias que semejante paso podría tener para países como España o Bélgica. “Dejemos que ellos se recuperen”, dijo.

Atenas anuncia más ajuste: jornada de huelga

En medio de una severa crisis económica, alza de desempleo y recesión, el gabinete griego aprobó ayer nuevas medidas de ajuste y privatizaciones por 50.000 millones de euros (73.000 millones de dólares) que le exigen para seguir prestándole fondos la Unión Europea, su Banco Central y el FMI. El paquete de ajuste será debatido este mes en el Congreso.

Los sindicatos volvieron a movilizar en la víspera a sus seguidores en una jornada de huelgas convocadas en contra de nuevos recortes y subas de impuestos como el IVA. Las protestas se produjeron antes de que el Consejo de Ministros aprobara sus propuestas legislativa para recibir 12.000 de los 100.000 millones de euros que forman todo el paquete, hasta 2015. Estatales, portuarios y bancarios pararon y los transportes que conectan la capital helena con el aeropuerto internacional “Elefterios Venizelos” quedaron fuera de servicio.

El desempleo es récord en Grecia, 16,2% se informó ayer, y el contexto es una contracción económica de 5,5% en un año.

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