El titular del Grupo Repsol, Antonio Brufau, pidió a la Argentina ofertar una “cifra cierta” en la compensación por la expropiación de YPF y consideró que el valor de la petrolera que ahora controla el Estado es “superior a los 8.000 millones de dólares”.
Brufau no formó parte de las negociaciones iniciales que dieron lugar a un preacuerdo llevadas adelante diez días atrás en la capital argentina debido a que el Gobierno de Cristina Fernández puso como condición que no estuviera para sentarse a la mesa y abrir el diálogo.
A la reunión en la que se firmó un preacuerdo que alcanzó un carácter diplomático, acudieron varios ejecutivos de Repsol, los ministros de Industria español y de Economía argentino, y representantes de los accionistas relevantes de Repsol, Pemex (con un 9,4% del capital) y Caixabank (controla 12%).
El empresario tuvo buena relación con el kirchnerismo mientras tenía el control de YPF, pero tras las nacionalización de la petrolera siempre mostró una actitud hostil para con el país y fue señalado con una de las trabas para la apertura del diálogo, mientras enfrenta presiones internas en el Grupo español.
Ahora, ironizó sobre su posible salida de la compañía, al recordar que en la última reunión, todos los consejeros votaron a favor de él, salvo un miembro que representa a la petrolera mexicana Pemex.
“Escojan ustedes la mejor forma de interpretar eso”, dijo en un encuentro del Consejo Empresarial para la Competitividad español, en la ciudad de Barcelona, y luego se expresó sobre las negociaciones con la Argentina.
El empresario descartó que el Grupo español haya solicitado una compensación de 5.000 millones de dólares y recalcó que, según los valores de mercado, el precio de la petrolera “es superior a los 8.000 millones de dólares”.
“Nosotros nunca hemos dicho esa cifra de 5.000 millones (de dólares), lo que hemos dicho es que lo que tengamos que cobrar debe de ser, de alguna forma, una cifra cierta y que al valor presente justifique la retirada de los litigios”, dijo Brufau.

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