El cuestionado intendente de La Plata volvió a responsabilizar al Servicio Meteorológico Nacional por no emitir una alerta adecuada
El intendente de la Plata, Pablo Bruera, fuertemente cuestionado desde el inicio de la trágica inundación que dejó al menos 54 muertos, ratificó esta mañana q ue no renunciará a su cargo y pidió ayuda a los demás espacios políticos e instituciones "para reconstruir la ciudad". Además, volvió a responsabilizar al Servicio meteorológico nacional por no emitir una alerta acorde a las circunstancias.
"Si mi nombre pudiera servir para paliar un milímetro el dolor de alguien estaría a disposición, pero estoy convencido de que poner en crisis institucional a la ciudad sería ponerla en un lugar donde se alejaría del rescate, el sacrificio y la solidaridad y de ponernos de pie", sostuvo el intendente esta mañana al encabezar la Asamblea Legislativa en el Concejo Deliberante de La Plata.
"Tenemos que trabajar en las causas, en el origen [de la inundación] y en explicarle a los platenses que esto no va a suceder nunca más", afirmó. "Por eso le pedí al Concejo Deliberante que trabaje en estas cuestiones", aclaró.
Bruera señaló que lo ocurrido significó la peor catástrofe desde la fundación de La Plata, en 1882. "Quiero agradecer al pueblo argentino por la muestra de solidaridad de lo que fue para La Plata la principal tragedia por causas naturales que ha tenido en la historia desde su fundación", sostuvo.
Su responsabilidad
Tal como señaló LA NACION en su edición de hoy, el intendente no se siente responsable por lo sucedido y busca en los gobiernos nacional y provincial, e incluso en el Servicio Meteorológico Nacional, a los responsables de la tragedia.
"El día 2 de abril tuvimos un alerta del Servicio Meteorológico Nacional a las tres de la tarde de tres horas, y luego cesó el alerta cuando había llovido para ese momento unos 10 milímetros", dijo Bruera,y agregó: "Por eso la alerta nuestra fue el teléfono, a las cuatro de la tarde la gente empezó a llamar diciendo que entraba agua en sus casas y fue ahí que se reunió el Comité de Emergencia y decretó el alerta naranja que es convocar a los bomberos, Defensa Civil y la policía".
Hasta el momento la única persona en el entorno de Bruera a la que se le pidió la renuncia es Inés Busquets, esposa de Gabriel Bruera, hermano del intendente. La mujer fue señalada como la responsable del polémico tuit de Bruera, en el que se lo mostraba, falsamente, repartiendo botellas de agua mineral en un centro de refugiados, cuando en realidad estaba de vacaciones en Río de Janeiro..


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