Las maniobras de despegue en algunos municipios como La Plata, provocaron lo que a ningún analista se le ocurriría plantear en la lectura del ‘escenario’ previo a las próximas elecciones: un ‘acuerdo’ entre Unión-Pro de Francisco de Narváez y Mauricio Macri y el ACyS de Carrió; Stolbizer y Alfonsín.
Desde el Acuerdo Cívico y Social juran y perjuran que se trata de la reedición de una ‘jugada’ que –es cierto- el bruerismo ya puso en marcha en las elecciones pasadas: repartir boletas recortadas del FRP con el tramo "Elisa Carrió, presidente", particularmente en el centro de La Plata donde la líder de la Coalición Cívica ‘medía bien’ a tal punto que ganó en esa franja del electorado. Aggiornada, claro, al nuevo escenario de ‘doble’ oposición para el próximo domingo que conlleva la distribución, junto a las de 'Stolbizer-Alfonsín' de las de "de Narváez-Solá" alternada según las regiones.
Creer o reventar, la lógica, según confirmaron fuentes confiables –e importantes- de uno y otro lado es tan simple como efectiva: "En calle 12 midieron la ciudad lo suficientemente bien, cuadra por cuadra, para saber donde mide bien uno y dónde el otro", dicen. Y lo hicieron con un mecanismo que no falla para medir la real intención de votos y, particularmetne, la predisposición al corte de boletas: con sobres y sábanas reales, que le entregaban al 'votante-encuestado' para que 'sufrague'.
"Y con los resultados en la mano –completan- saben como ‘repartir’ tramos nacionales de Unión-Pro o del Acuerdo Cívico y Social en función de las preferencias por de ‘Narváez-Solá’ o ‘Stolbizer-Alfonsín’ que detectaron en cada región".
Aunque arriesgada, la estrategia reconoce antecedentes en la elección anterior. Y un salvo-conducto frente a cualquier incrédulo de tanta supuesta osadía: "si se animan a repartir la boleta del FRP recortada –como además ciertamente la imprimieron- pese a que ese no era precisamente el acuerdo ya que debían ‘pegarla’ al tramo nacional del FJpV, por qué no van a acompañarla con los tramos nacionales de la oposición para disputarle, abajo, los porotos que sus adversarios locales o seccionales aspiran sumar por la tracción de sus referentes nacionales.





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