Brucelosis:150.000 vacunas para proteger

Brucelosis:150.000 vacunas para proteger
Con el aporte del Ministerio de Salud de la provincia, el SENASA y la secretaría de Agricultura Familiar de la Nación, se trata de frenar el avance de la enfermedad.
A veces se escucha que en una localidad del interior provincial se detectó un caso o dos de brucelosis en adultos, o que se intenta poner un freno a esta enfermedad con la vacunación, en particular de la población de animales caprinos.

Pero desde el inicio del año, el ministerio de Salud, el SENASA y la subsecretaría de Agricultura Familiar de la Nación encararon un proyecto para tratar de poner un freno al avance de los casos que se habían detectado en el interior catamarqueño.

Esta campaña de vacunación incluyó el envío desde la Nación de unas 150 mil dosis para inmunizar animales en los corrales ubicados, en particular, en la periferia de los departamentos del interior provincial.

La brucelosis es una enfermedad endémica, es decir que es muy difícil de erradicar y que se mantiene desde hace muchos años en el territorio provincial. Afecta en particular a los animales, pero llega a contagiar a las personas. Se la conoce como "fiebre de Malta" o fiebre ondulante, y es causada por una bacteria, la brucela.

Aunque puede afectar al ganado vacuno, a los cerdos y hasta a los perros, el contagio más común por brucelosis es (al menos en Catamarca) por el contacto de las personas con los caprinos.

La consecuencia directa de la enfermedad en la población caprina es la de provocar abortos a repetición en las hembras, con el consiguiente impacto negativo en la producción ganadera. Y en este marco vale destacar que quienes viven del cuidado de sus cabras, por lo general son pequeños productores que dependen de los artículos que elaboran con la leche y con la carne de las cabras de sus corrales.

A partir de este análisis, el SENASA contó con por lo menos 150 mil dosis de vacunas para caprinos para aplicarlas en los corrales de los departamentos del interior provincial.

Se contaba también con datos aportados por el ministerio de Salud, en particular conocidos por la Sala de Situación, que señalaba que el departamento Tinogasta es uno de los más afectados por los contagios por brucelosis en las personas.

Aún así, la vacunación se aplica en todo el interior, en especial en las localidades del este de la provincia, donde la producción de leche de cabra y sus derivados, como también los chacinados forman parte del sostén económico de la región.

CÓMO ES EL CONTAGIO

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Cuando las personas entran en contacto con la bacteria que está en los animales enfermos o la inhala en el polvillo de los corrales o los chiqueros.

Además, los animales eliminan la bacteria en las secreciones luego de parir, en la leche, la materia fecal y la orina.

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Cuando las personas consumen alimentos con leche sin pasteurizar de cabras o vacas. Al igual que si se comen derivados de la leche, en particular los quesillos, hechos con leche sin procesar.

También se puede ingerir la bacteria por consumo de carne cruda o semicruda. O por la manipulación y el contacto sin protección (guantes, barbijos, botas) de carnes, restos de abortos o secreciones de los partos de los animales.

Los períodos de la enfermedad

La brucelosis se puede detectar muy fácilmente con un análisis de sangre si la persona detecta los síntomas en los primeros días posteriores al contagio. Este período se lo conoce como "agudo" y es el más grave, dado que puede producir hepatitis y meningitis brucelósica, que eventualmente podrían causar la muerte del paciente. Sin embargo, durante este período la enfermedad se puede curar.

Existe otro período, conocido como "brucelosis crónica", en el que el contagio se produjo hace más tiempo y ya no se puede eliminar la bacteria del cuerpo. Sí es necesario que el paciente se someta a tratamientos periódicos, reiterados (con antibióticos) y en los que se tendrá que cuidar de las recaídas.

Los síntomas de la enfermedad pueden confundirse con otras dolencias, por lo que es fundamental concurrir al médico apenas aparecen.

En general, el paciente sufre fiebre, dolores de huesos y articulaciones, cansancio y decaimiento, escalofríos y mucha sudoración.

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