Por lo menos 17 personas ya murieron por la gripe AH1N1 y hay más de 400 casos confirmados; faltan vacunas y barbijos, pero la ministra de Salud dijo que es pura "paranoia"
Por Daniel Lozano |
CARACAS.- Venezuela reaccionó con miedo ayer tras confirmarse que por lo menos 17 personas murieron por un brote de la temida gripe AH1N1. Más de 400 casos se confirmaron en todo el país y varios centenares más se encuentran en estudio. A última hora de la tarde, se conocieron los primeros contagios en Caracas.
La población se lanzó a la calle buscando protección, tanto a través de las vacunas como adquiriendo barbijos, pese a que el Ministerio de Salud descartó que se pueda producir una pandemia, como ya ocurrió en 2009. "Sólo intereses políticos y económicos pueden pretender crear en torno a la influenza una alarma, que cualquier epidemiólogo sabe que no tiene razón de ser", aseveró, tajante, Isabel Iturria, nueva ministra de Salud.
No todos piensan como la ministra. Desde el estado de Zulia, donde se contaron 24 casos, el Colegio de Médicos se quejó de que "el gobierno nacional no le está dando la importancia que merece al brote de AH1N1". La alarma cundió en ese estado cuando un centro hospitalario se cerró para descontaminar el área donde había muerto un paciente, según el personal sanitario.
Incluso los militares que custodian el centro médico portaban barbijos, pese a que la ministra lo desaconseja porque "puede aumentar el riesgo si no se usa adecuadamente". Los expertos también niegan la necesidad de una vacunación masiva, ya que ésta sólo inmuniza a tres semanas y de cara al siguiente brote.
"Estamos ante un aumento paulatino; no se puede restar importancia a una situación que afecta a la salud de nuestra población", protestó Marisela Reverol, presidenta del colegio de médicos zulianos.
En su avance por todo el país, la gripe AH1N1 también llegó a la capital. "El hecho de que todavía no se haya reconocido [por las autoridades médicas] no quiere decir que no exista. Sí hay casos en Caracas, varios hospitalizados en clínicas privadas y en instituciones públicas", confirmó a El Universal la doctora Ana Carvajal, miembro de la Red de Sociedades Científicas Médicas Venezolanas.
El estado de Portuguesa, libre hasta ahora de la enfermedad, también se unió ayer a los que ya la padecen al detectarse tres contagiados, uno en estado crítico.
"Esta enfermedad sólo pone en riesgo la vida de los pacientes si no se hace la detección temprana y el paciente no cumple las instrucciones del médico tratante", explicó Antonio Brito, autoridad única en esa zona llanera.
Pese a los mensajes gubernamentales, vacunas y barbijos escaseaban por todo el país, acostumbrado a las compras compulsivas provocadas por el desabastecimiento de productos básicos.
La ministra se mantiene firme luchando contra la "paranoia" que según ella invade el país. "La mayoría de los pacientes de alto riesgo ya han sido vacunados, alrededor de tres millones", informó. No obstante, el virus se propagó rápidamente desde que se conoció el primer caso hace dos semanas en el estado andino de Mérida, donde ya se registraron 125 casos.
Las comparecencias de la ministra causaron más preocupación que seguridad, pese a que es una respetada profesional de la salud. Durante una entrevista en Globovisión, Iturria se empeñaba en ocultar los datos sobre fallecidos y contagiados, apoyándose en la tesis de que publicar cifras se presta a "conductas inadecuadas de la población".
"¿Por qué usted presenta los datos de Estados Unidos y no lo hace con los de Venezuela?", insistió la periodista.
"Porque entraría en la confusión que se ha generado a partir de creer que estamos dando un parte de guerra, de alarma generalizada, cuando debe ser manejado con criterio de educación para la salud", respondió la ministra de Salud.
La ministra rehuyó de aportar cifras, lo que provocó la reacción airada de la oposición. "Sus opiniones son preocupantes. ¿Esa señora es la que va a cuidar a la población de una pandemia?", cuestionó la diputada Delsa Solórzano.
Uno de los consejos fundamentales repetidos por la propia ministra es lavarse las manos con jabón, lo que a su vez hizo reaccionar a los más susceptibles en las redes sociales: "¿Con qué jabón?... si no se consigue". Los productos de higiene son, junto a los alimentos, los que más sufren la escasez y el desabastecimiento que asuelan Venezuela.
Y no es lo único. "No hay suficiente oseltamivir para los pacientes hospitalizados. [También] está faltando el material [test Virocult] para tomar las muestras y hacer el diagnóstico confirmatorio", denunció a Últimas Noticias Ana Carvajal, infectóloga del Hospital Universitario de Caracas.
Disparos contra dos funcionarios de EE.UU.
Dos agregados militares de la embajada de Estados Unidos en Venezuela resultaron heridos anteayer, durante un tiroteo que se originó tras una pelea en un club nocturno del centro comercial Bello Campo, en Caracas, en el que se encontraban, informó la policía venezolana.
Medios locales identificaron a los funcionarios heridos como Roberto Ezequiel Rosas y Paul Marwin, pero el Departamento de Estado norteamericano no confirmó esta información. Ambos estarían fuera de peligro.
La criminalidad es uno de los principales problemas de Venezuela, que registra la tasa más alta de homicidios de América latina. Los diplomáticos suelen ser víctimas del crimen..
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