La bronquiolitis, el mal que afecta a los niños

La bronquiolitis, el mal que afecta a los niños
En el hospital pediátrico Juan Pablo II, del 92 por ciento de los chicos afectados, el 30 padece de la enfermedad que en casos extremos puede derivar en neumonía. Los pacientes no superan los tres años de edad.
A diferencia del año pasado, los casos de afecciones respiratorias graves disminuyeron, pero las recientes inundaciones provocaron que se incrementen aquellas más leves, como la fiebre o el resfrío, tal como informó a EL LIBERTADOR Susana Vega, coordinadora de los Centros de Salud de Atención Primaria (Caps).

Pese a los esfuerzos de los agentes sanitarios, la bronquiolitis afectó a gran parte de la población infantil que fue derivada al hospital pediátrico Juan Pablo II. En este sentido, su director, Alberto Braverman, comentó a este medio que "hoy -en referencia a ayer- está ocupada el 92 por ciento de la capacidad, de la cual el 30 se corresponde con menores de tres años, aproximadamente, que padecen de bronquiolitis".

La afección, precursora de la neumonía como explicó por su parte Vega, es iniciada por factores comunes como un resfrío. En este sentido, la funcionaria indicó que a diferencia de 2012, "el control permanente mediante los operativos y la atención en los Caps permitió que los profesionales detecten los indicadores de la patología, que puede derivar en una más grave". De todas formas, un tercio de los internados en el pediátrico la padece, afectando a menores que no alcanzan los tres años de edad.

EFECTOS DE LA INUNDACIÓN

El descenso de la temperatura que se registró en la última semana afectó la salud de grandes y chicos, por lo que padecen comúnmente de resfrío y tos. Pese a que las patologías no diferencian clases socioeconómicas, como explicó Braverman, las condiciones a las que estuvieron expuestos los menores que habitan en barrios afectados por la crecida del agua repercutieron en su salubridad.

"En los dos últimos meses, las enfermedades respiratorias en los niños muy pequeños se incrementaron entre un 30 y 40 por ciento", manifestó Susana Vega a este medio. En este sentido, dijo que las condiciones climáticas, así como la inundación, "impactaron sobre los chicos que vieron disminuido su sistema inmunológico, por lo que se registraron mayores casos de síntomas, que mediante los controles se pudo evitar que evolucionaran en una afección más grave".

Por otro lado, la funcionaria aseguró que tanto en los controles barriales como en la atención que se brinda en los 14 Caps distribuidos en la ciudad, "los casos de broncoespamos no alcanzaron las cifras del año anterior, que fueron entre 20 y 25". En este sentido, Vega señaló que "si bien se incrementó el número de pequeños con enfermedades respiratorias, se creó una conciencia en las madres para que ante cada alerta, como la fiebre, concurran a una sala y así evitar que sufran algo más grave".

"Hace poco más de un año, los padres de los niños tardaban en hacer una consulta al médico y cuando se lo atendía, se detectaba que no había la posibilidad de atenderlos", manifestó la fuente consultada, a lo que agregó: "Sin embargo, ahora los hábitos cambiaron".

CONSECUENCIAS DEL AGUA

El cauce del río ya retomó su nivel normal, pero aún así las viviendas de las zonas más afectadas continúan sin estar en condiciones para ser habitadas. Por este motivo, desde el Ministerio de Salud Pública ayer desarrollaron un operativo integral del que participaron más de 500 personas, como estimó la Coordinadora de los Caps.

La funcionaria comentó que "la vuelta al hogar para los menores será muy dura, ya que la humedad, como otros factores que preponderan como causantes de las enfermedades respiratorias, estarán presentes". Entre algunas medidas, adelantó que los barrios afectados y de mayor población, como el Molina Punta, serán ejes de los operativos sanitarios.

Afecciones en la piel

La crecida del río no sólo repercutió en las condiciones de las precarias viviendas en los barrios periféricos, sino que además provocó un incremento de enfermedades en la piel de los más chicos de cada familia. Al respecto, Susana Vega comentó a EL LIBERTADOR que "así como se incrementó la cantidad de afectados por afecciones respiratorias, también aquellas que repercuten en la piel".

Entre las diferentes patologías, destacó la presencia de hongos en las extremidades, como en las manos y los pies, así como comentó que "también muchos chicos sufrieron de dermatitis". En este sentido, indicó que la basura fue la mayor causante, ya que "los niños permanecieron al lado de sus padres cerca de sus casas, por lo que estuvieron expuestos a las infecciones que traen, sobre todo, los residuos". De todas formas, aclaró que en los casos detectados no habría mayores consecuencias.A diferencia del año pasado, los casos de afecciones respiratorias graves disminuyeron, pero las recientes inundaciones provocaron que se incrementen aquellas más leves, como la fiebre o el resfrío, tal como informó a EL LIBERTADOR Susana Vega, coordinadora de los Centros de Salud de Atención Primaria (Caps).

Pese a los esfuerzos de los agentes sanitarios, la bronquiolitis afectó a gran parte de la población infantil que fue derivada al hospital pediátrico Juan Pablo II. En este sentido, su director, Alberto Braverman, comentó a este medio que "hoy -en referencia a ayer- está ocupada el 92 por ciento de la capacidad, de la cual el 30 se corresponde con menores de tres años, aproximadamente, que padecen de bronquiolitis".

La afección, precursora de la neumonía como explicó por su parte Vega, es iniciada por factores comunes como un resfrío. En este sentido, la funcionaria indicó que a diferencia de 2012, "el control permanente mediante los operativos y la atención en los Caps permitió que los profesionales detecten los indicadores de la patología, que puede derivar en una más grave". De todas formas, un tercio de los internados en el pediátrico la padece, afectando a menores que no alcanzan los tres años de edad.

EFECTOS DE LA INUNDACIÓN

El descenso de la temperatura que se registró en la última semana afectó la salud de grandes y chicos, por lo que padecen comúnmente de resfrío y tos. Pese a que las patologías no diferencian clases socioeconómicas, como explicó Braverman, las condiciones a las que estuvieron expuestos los menores que habitan en barrios afectados por la crecida del agua repercutieron en su salubridad.

"En los dos últimos meses, las enfermedades respiratorias en los niños muy pequeños se incrementaron entre un 30 y 40 por ciento", manifestó Susana Vega a este medio. En este sentido, dijo que las condiciones climáticas, así como la inundación, "impactaron sobre los chicos que vieron disminuido su sistema inmunológico, por lo que se registraron mayores casos de síntomas, que mediante los controles se pudo evitar que evolucionaran en una afección más grave".

Por otro lado, la funcionaria aseguró que tanto en los controles barriales como en la atención que se brinda en los 14 Caps distribuidos en la ciudad, "los casos de broncoespamos no alcanzaron las cifras del año anterior, que fueron entre 20 y 25". En este sentido, Vega señaló que "si bien se incrementó el número de pequeños con enfermedades respiratorias, se creó una conciencia en las madres para que ante cada alerta, como la fiebre, concurran a una sala y así evitar que sufran algo más grave".

"Hace poco más de un año, los padres de los niños tardaban en hacer una consulta al médico y cuando se lo atendía, se detectaba que no había la posibilidad de atenderlos", manifestó la fuente consultada, a lo que agregó: "Sin embargo, ahora los hábitos cambiaron".

CONSECUENCIAS DEL AGUA

El cauce del río ya retomó su nivel normal, pero aún así las viviendas de las zonas más afectadas continúan sin estar en condiciones para ser habitadas. Por este motivo, desde el Ministerio de Salud Pública ayer desarrollaron un operativo integral del que participaron más de 500 personas, como estimó la Coordinadora de los Caps.

La funcionaria comentó que "la vuelta al hogar para los menores será muy dura, ya que la humedad, como otros factores que preponderan como causantes de las enfermedades respiratorias, estarán presentes". Entre algunas medidas, adelantó que los barrios afectados y de mayor población, como el Molina Punta, serán ejes de los operativos sanitarios.

Afecciones en la piel

La crecida del río no sólo repercutió en las condiciones de las precarias viviendas en los barrios periféricos, sino que además provocó un incremento de enfermedades en la piel de los más chicos de cada familia. Al respecto, Susana Vega comentó a EL LIBERTADOR que "así como se incrementó la cantidad de afectados por afecciones respiratorias, también aquellas que repercuten en la piel".

Entre las diferentes patologías, destacó la presencia de hongos en las extremidades, como en las manos y los pies, así como comentó que "también muchos chicos sufrieron de dermatitis". En este sentido, indicó que la basura fue la mayor causante, ya que "los niños permanecieron al lado de sus padres cerca de sus casas, por lo que estuvieron expuestos a las infecciones que traen, sobre todo, los residuos". De todas formas, aclaró que en los casos detectados no habría mayores consecuencias.

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