El posible acuerdo entre el precandidato a presidente por la UCR, Ricardo Alfonsín, y el diputado nacional Francisco De Narváez, no sólo generó revuelo en los eventuales aliados del radicalismo, como es el caso del GEN de Margarita Stolbizer, sino que también revolucionó al partido centenario puertas adentro.
Esta resistencia es entendida por algunos dirigentes de peso como un acto de rebeldía ante una decisión que, a fin de cuentas, tomaría el partido por determinación de sus máximas autoridades a nivel provincial.
Quien por estas horas está más molesto es el histórico dirigente del Modeso, Leopoldo Moreau, que semanas atrás hizo su jugada y anunció que se sumaba al armado que sostiene la candidatura de Alfonsín.
Moreau es uno de los principales encargados de las negociaciones con De Narváez, y tendría ciertos cuestionamientos hacia el titular de la UCR provincial, Miguel Bazze, por no ser capaz de ordenar el “rebaño”, para de esa manera sellar el acuerdo con el empresario colombiano.
Una de las críticas a Bazze se fundamenta en que ni siquiera en su propia ciudad (La Plata) pudo disciplinar a quienes se resisten a un acuerdo con el peronismo Federal. En la Capital provincial, su distrito, el actual titular del Comité provincia tiene complicaciones internas que lo llevaron a perder las últimas dos internas que disputó.




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