Bromato: postergaron la sentencia a Jamad

Bromato: postergaron la sentencia a Jamad

Este martes al mediodía estaba prevista la decisión de la Cámara del Crimen 1 sobre el Caso del Bromato. El fiscal pidió condenar al empresario José María Jamad con prisión efectiva. Se postergó para el jueves.

 

El fiscal Jorge Amado pidió el martes pasado un año de prisión efectiva para el empresario José María Jamad, a quien acusó por el caso de intoxicación masiva con productos elaborados en sus panaderías en enero de 2011. Por otro lado, el fiscal no acusó al exfuncionario Ángel Parodi, quién había llegado al juicio con la acusación de incumplimiento de los deberes de funcionario público y, de esta manera, resultará absuelto. El defensor de Jamad, el abogado Marcos Paz, solicitó la absolución.

El tribunal está integrado por Alejandra Ongaro, Elvira Rosetti y Miguel Angel Gavazza. La setencia prevista para este martes se postergó hasta pasao mañana. "Atento a la suspensión de plazos procesales dispuesta por Resolución nº 222/14 del Superior Tribunal de Justicia de fecha 11 de junio del año en curso, respecto de los días 10, 11 y 12 de este mes, prorrógase la lectura de sentencia que recaiga en autos para el día 19 de junio próximo", informó el tribunal.

Antes de llegar al debate, el maestro de pala que trabajaba en las panaderías, Omar Olmos, obtuvo el beneficio de una suspensión del juicio a prueba, la probation, evitando el juicio a cambio de resarcir el daño o tareas comunitarias. "Confío en la justicia. Que no se mezcle esta causa con la anterior, ya hay una condena social, penal y familiar", le dijo Jamad a los jueces, en referencia a la condena de 2,6 años que le impusieron en 2006 por una agresión sobre su expareja.  

Amado, a lo concreto

El fiscal Amado pidió un año de prisión efectivo para Jamad porque consideró probado que se usó bromato en los productos que intoxicaron 81 personas, 57 con sintomás más serios, en enero de 2011. “Se le imputa negligencia y el deber de cuidado que debió tener en la compra y utilización de la materia prima”, aclaró. “Él es el responsable del control de la calidad de los productos que produce”, insistió.

“Lo concreto es que se usó bromato, no importa cómo entró o cómo se lo trajeron”, dijo, para evitar referirse a la versión de la defensa y los empleados de Jamad en el debate, según la cual el bromato llegó a los productos en un tarro de sal mezclada con bromato que les suministró un proveedor de jalea.

Por otra parte, Amado no acusó a Parodi, que había llegado acusado al juicio por haber tardado tres días en disponer la clausura de las panaderías. “Para un organismo público que se maneja burocráticamente, que haya actuado en el lapso de tres días, no solo no fue un retardo de un acto, me parece que fue demasido rápido”, evaluó.

La coartada del tarro

El defensor Marcos Paz pidió la absolución de Jamad. “No existe el incumplimiento del deber de cuidado”, sostuvo. El abogado aseguró que Jamad tenía un empleado que supervisaba las compras de materiales y otro dedicado a supervisar la calidad de los productos que se ofrecían en la panaderías. Y que se entrevistaba a diario con ambos. “Cuando se trabaja en equipo, hay un principio de confianza”, alegó.

“¿Qué control debía hacer? ¿Cual es la norma de cuidado que omitió?”, se preguntó, para atacar el argumento de la acusación. “Él controló, tenía supervisiones”, insistió.

Por otra parte, Paz resaltó que Jamad y sus propios empleados fueron lo que encontraron el tarro que contenía sal mezclada con bromato y lo entregaron a la municipalidad. La coartada del tarro que les entregó un proveedor y contenía bromato, sostenida por el empresario y sus empleados, “no fue una estrategia que se armó para confundir”, aseguró el letrado. En ese sentido, recordó que el maestro de pala, Olmos, denunció la situación “aun antes de que fuera imputado”. 

Paz sostuvo que la investigación se realizó con la hipótesis “caprichosa” de que Jamad usaba bromato habitualmente en su comercio y “se le fue la mano” en este caso. Dijo que eso no se probó y que, inclusive, el bromato apareció en otros productos y no en el pan, el único en el cual se justificaba su utilización.

También Paz afirmó que en el juicio no se probó que el brote de gastroenteritis fuese una “enfermedad peligrosa y contagiosa” como exige el código penal. “Hay un solo certificado médico que habla de vómitos y diarreas. ¿Cual es la enfermedad? No sabemos. Como mínimo, el fiscal debió traer un médico al juicio. No puede pedir un año de prisión sin haber traído un médico o haber probado la enfermedad”, remarcó.

Finalmente, el abogado manifestó que existe la “sensación” de que el bromato provocó la intoxicación, pero “no hay un solo informe, un solo ticket o análisis”, que certifique fehacientemente esa vinculación.

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