Empresas brasileñas que exportan a Venezuela tendrían dificultades para cobrar los dólares de las remesas de bienes, según informaciones de Folha de São Paulo. De acuerdo con este diario, la presidenta Dilma Rousseff envió a Caracas a su asesor internacional Marco Aurelio García y a su ministro de Desarrollo e Industria, Fernando Pimentel, para “reclamar” por las demoras del gobierno de Nicolás Maduro en efectivizar los pagos.
El viaje coincidió, en la práctica, con el estreno de Rafael Ramírez en la función de vicepresidente para el Area Económica, cargo que suma al de ministro de Petróleo y Minería. La semana pasada, el “hombre fuerte” de la economía venezolana lanzó una nueva estrategia para tratar de parar la extremada suba de la cotización del dólar paralelo, que llega a 47 bolívares (contra 6,30 del cambio oficial). Lo harán con licitaciones casi diarias de la divisa norteamericana con destino a empresas y a particulares. Probablemente, esto alivie las dificultades de las empresas para pagar importaciones de bienes “no prioritarios pero importantes” para el consumidor.
Venezuela acaba de informar que debe importar cerca de 400.000 toneladas de alimentos entre noviembre y diciembre para frenar el desabastecimiento. Desde Brasil serán enviadas 80.000 toneladas de carnes y granos. Entre enero y septiembre, Brasil exportó a Caracas por un total de 3.100 millones de dólares. Y según Folha, el sector más perjudicado por las demoras sería el de alimentos.


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