José Serra lanzó oficialmente ayer su candidatura a la presidencia, animado por su liderazgo en los sondeos de opinión. Lula da Silva dijo confiar en la victoria de su candidata, Dilma Rousseff
Esas ventajas la convierten en la favorita para la mayoría de expertos, pero analistas sostienen que la amplia experiencia ejecutiva de Serra y su fama a nivel nacional lo convierten en rival para el Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff, que nunca ha afrontado elecciones.
Serra, un político de 68 años del centrista Partido Social Demócrata Brasileño (PSDB) que fue un popular ministro de Salud, renunció como gobernador del estado de Sao Paulo la semana pasada, cumpliendo con la ley electoral.
Rousseff también dejó su cargo como jefa de gabinete de Lula para postularse a los comicios de Brasil del 3 de octubre.
La campaña oficial comienza en julio y Serra espera extender su liderazgo en los sondeos, que menguó a unos puntos desde 20% de hace seis meses, mientras Rousseff comenzaba a ser más expuesta en los medios a nivel nacional.
La última encuesta de opinión mostró un rebote de Serra, que ahora cuenta con 9% de liderazgo.
Con estudios de ingeniería y un doctorado en economía de la Universidad de Cornell, Serra tuvo ocho cargos públicos, incluyendo alcalde de Sao Paulo, y puestos como ministro de Planificación y Salud en el Gobierno del PSDB antes de que Lula llegara al poder.
Crítico de las altas tasas de interés de Brasil y de los ineficientes gastos públicos, Serra tiene la ventaja de un período exitoso como gobernador del estado más poblado del país, la base económica de la nación y un importante centro electoral.


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