Después de adoptar medidas financieras que muchos economistas interpretaron como un freno al dólar, el gobierno brasileño salió de inmediato a aclarar que no habrá devaluación y que se mantendrá invariable el “régimen de cambio flexible” de la divisa.
“ No adoptamos ninguna medida para retener el precio del dólar; quería informar que este país adopta un régimen de cambio flexible”, respondió Rousseff sobre el tema. Su ministro de Economía, Guido Mantega, argumentó que el impuesto se eliminó porque estaban dadas las condiciones globales al bajar “la liquidez de la economía mundial”. “No usamos medidas para frenar el dólar. Y la inflación la combatimos de otra manera”, afirmó. Ayer el dólar estuvo muy fluctuante y cerró a 2,15 reales, un 0,19% más que el martes.

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