Brasil: Mantega ratificó que tomarán medidas sectoriales para frenar el real

El ministro de Hacienda descartó una acción drástica y generalizada para detener la apreciación de la moneda,aunque insistió con que “no permitirán que el dólar se derrrita”
El gobierno de Brasil lidiará con el daño causado por la apreciación de su moneda mediante exenciones impositivas y nuevas protecciones comerciales, en vez de tratar de debilitar artificialmente al tipo de cambio, dijo ayer el ministro de Hacienda, Guido Mantega en una conferencia de prensa convocada para referirse al tema.

Con el real cotizando cerca de su máximo en dos años, Mantega dijo que el gobierno actuará para proteger a los fabricantes locales, pero que no planea nuevos impuestos sobre inversiones extranjeras u otros controles de capital, a menos que la moneda se fortalezca aún más.

En vez de eso, el ministro dijo que el nuevo gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, que asumió el sábado pasado, buscará ayudar a los exportadores mediante la aprobación de recortes impositivos selectivos y mediante la toma de medidas no especificadas para “combatir la competencia desleal” de parte de socios comerciales.

Estas medidas paliativas, como recortes impositivos y aumentos selectivos de tarifas, podrían servir como sustituto de políticas que buscarían debilitar la moneda en forma más explícita.

El real, que se había desvalorizado durante la tarde a la espera de que Mantega anunciara nuevas medidas, recortó sus pérdidas levemente ante las noticias y cerró con una depreciación del 0,79%, a 1,66 reales por dólar. En el 2010 la moneda se fortaleció un 4,6% (sumado a un 34% en 2009), pese a esfuerzos diarios por debilitar a la divisa, incluyendo intervenciones del Banco Central para comprar dólares y la aplicación de impuestos sobre compras por parte de extranjeros de acciones y bonos locales.

“Estamos en una guerra cambiaria”, dijo Mantega, repitiendo una frase que usó por primera vez el año pasado y que desde entonces se ha propagado a muchos otros mercados emergentes que sufren por sus monedas sobrevaloradas.

“Pero hay un número infinito de medidas que podemos tomar (...) para ayudar, todas de acuerdo a lo pactado con el G-20”, agregó.

En la conferencia de prensa, Mantega sostuvo que los recortes del gasto prometido para este año por el gobierno también ayudarán a debilitar la moneda en el tiempo ya que caerá la demanda, lo que abre espacio para una reducción de la inflación y de las tasas.

“El ajuste fiscal ayudará a la política inflacionaria del Banco Central, de modo de reducir la tasa de interés del país y así disminuir el ingresos de capitales especulativos. El gobierno está atento a esta cuestión. No permitiremos que el dólar se derrita”, afirmó. Sin embargo, agregó que aún se está evaluando dónde realizar los recortes.

De todas formas, Mantega consideró “transitoria” la devaluación del dólar y consideró que volverá a subir en el mediano y largo plazo, de la mano de la recuperación de Estados Unidos. “Si, de hecho, la economía de EE.UU. gana peso, el gobierno estadounidense puede reducir la emisión de dólares y empezar a subir los intereses. Pero esto será más adelante. Hasta que eso ocurra, el movimiento será una devaluación del dóla

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