El diario O Estado de San Paulo opinó que la reestatización de dos ramales que operaba esa empresa brinda “más munición” para los críticos del bloque comercial. Dilma se contactó con los directivos de la firma
La decisión informada por el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, se da en un momento "particularmente difícil" para las empresas de ese país en la Argentina, señaló O Estado de San Paulo.
En efecto, el caso ocurre en medio de los roces comerciales por las disputas en torno al intercambio de bienes. Sigue, además, a la salida de la minera Vale de la explotación que preveía hacer en un yacimiento en Mendoza y a las versiones de una posible venta de los activos de Petrobras en el país.
De acuerdo con ese medio, la medida contra ALL alimenta a los sectores que cuestionan el funcionamiento del Mercosur.
O Estado de San Paulo informó que, ante el cambio de signo en la balanza comercial de la región, que ahora desfavorece a Brasil, los industriales nucleados en la poderosa Federación de Industrias de San Pablo (FIESP) se están preparando para "liderar un movimiento para la reforma del bloque comercial".
"Después de pasar años buscando protección del gobierno, la industria brasileña se dio cuenta de que el mercado interno no es suficiente para garantizar su futuro", apuntó el diario. "En el momento en que observa cómo cae su participación en las exportaciones y en que pierde mercado en América del Sur, el sector comienza a presionar al gobierno en la dirección opuesta: quiere más acuerdos bilaterales", añadió.
Con esos pactos, los industriales pretenden avanzar hacia otros mercados, algo que de momento Brasil no puede hacer sin sus socios comerciales.
"Precisamos librarnos de esta camisa de fuerza, puesto que no vamos a concluir ningún acuerdo teniendo a la Argentina y Venezuela como socios", dijo Roberto Giannetti da Fonseca, del Departamento de Relaciones Internacionales y Comercio Exterior de la FIESP, según el diario.


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