Ayer por la tarde comenzaron a ingresar los primeros vehículos argentinos. A su vez, el país permitirá la entrada parcial de algunos productos brasileños. El lunes se hará la reunión en Buenos Aires para destrabar el comercio.
La apertura de la frontera de Brasil se produjo luego de varios intercambios telefónicos que se sucedieron a lo largo de ayer entre Bianchi y Teixeira. El objetivo de los dos funcionarios fue que ningún país quedara pegado a la imagen de que estaba cediendo más que el otro. De ahí que la Argentina admitió un ingreso acotado de vehículos nacionales y Brasil aceptará lo mismo respecto de un ingreso parcial a la Argentina de las baterías, los neumáticos y el calzado, cuyas Licencias No Automáticas ya llevan más de 60 días a la espera de una resolución en los despachos en Buenos Aires.
Estas señales han sido suficientes para que ambos países se sientan en capacidad de encontrarse el lunes para iniciar una negociación que se prevé “ardua y compleja”, según una fuente muy comprometida con el proceso bilateral, la que aseguró que el planteo argentino que desarrollará el secretario Bianchi apuntará hacia los incentivos y medidas paraarancelarias que aplica Brasil, las que, según los números de Industria, alcanzan a productos argentinos por un valor de U$S 7000 millones. Entre los bienes con ingreso vedado se encuentran el aceite de oliva, las bebidas alcohólicas –especialmente vino–, leche en polvo y medicamentos, entre otros.
En el primer trimestre del año, las compras argentinas a Brasil subieron un 33% respecto de 2010, y llegaron a los U$S 4700 millones; el saldo positivo a favor de Brasil fue de U$S 730 millones contra U$S 540 millones de 2010. En Industria se enfatizaba anoche que la tendencia del comercio bilateral refuerza la preponderancia del superávit brasileño, dado que el déficit de la Argentina alcanzó a U$S 1200 millones en el primer cuatrimestre, el doble que en el mismo período de 2010.<

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