En Bragado, una cooperativa recuperó un frigorífico

La ciudad de Bragado es testigo de que las cooperativas de trabajo sí son una opción válida para recuperar un frigorífico en crisis.
En el año 2006, el frigorífico municipal sucumbió y más de 50 empleados se quedaron sin trabajo. Muchos bajaron la guardia y buscaron otro trabajo, pero un grupo de 26 resistió, formó una cooperativa y logró sacar a flote la planta. En la actualidad, la cooperativa agrupa a más de 50 socios y faena 900 animales por semana.

"No es fácil, pero tampoco es difícil ni imposible". Con esta frase, que repitió varias veces durante la entrevista, Carlos Alietti contó a través de Radio Noticias cómo fue el desafío de recuperar el frigorífico de Bragado, una planta de propiedad municipal que tras su privatización empezó una lenta pero persistente debacle hasta llegar a la paralización total de sus actividades. "Hay que ponerle el pecho a las balas, pero no es imposible", insistió el directivo.

Tirados.

Como muchas plantas de faena, el frigorífico de Bragado tocó fondo hacia el año 2006. "Veníamos de todo un proceso, que no fue de golpe pero cada vez íbamos a menos, hasta que en 2006 llegamos a quedar solitos adentros de la planta, sin animales, sin trabajo, sin nada", relató Alietti, actual presidente de la cooperativa de trabajo Frigorífico y Matadero Bragado. "Estábamos tirados -graficó Alietti-; en el caso nuestro era gente de 15 a 18 años adentro de la planta, y encontrarse sin trabajo, a la buena de Dios, esperando que alguien le traiga el azúcar, la yerba, la harina, los fideos, es denigrante".

De los 50 a 60 empleados que eran en ese momento, quedó la mitad ya que el resto buscó otros trabajos. "Empezamos 26 y hoy somos 52 socios, porque las cooperativas de trabajo no tienen empleados sino socios -explicó-. Arrancamos con cero animal, y hoy faenamos alrededor de 900 animales semanales, y pagamos en tiempo y forma".

A nivel general, los socios mejoraron sus condiciones de vida, algunos más que otros; y como cooperativa invirtieron cerca de cinco millones de pesos en su fuente de trabajo, que había quedado muy deteriorada en los últimos años previos al colapso.

Apoyo.

En la actualidad, la planta pertenece a la Municipalidad de Bragado pero su manejo está a cargo de la cooperativa de trabajo.

-¿Por qué a ustedes les dan los números y a los otros dueños no?

-Acá no hay gerentes, no hay jefe de personal, no hay jefe de faena. Los socios, los que arrancamos, somos todos igualitos, uno es el capataz de faena, el otro el encargado de mantenimiento, el otro es el electricista. Así se achican costos. Nosotros también tenemos nuestras exigencias, pero nos conformamos con menos. También hemos tenido mucho apoyo por parte del pueblo, de la ciudad. Cuando arrancamos fuimos a hablar con todos los proveedores, nadie nos sacó el hombro. No todo es obra nuestra, sino de mucha gente a la que vamos a estar agradecidos de por vida.

Dirigiéndose a los trabajadores de Uriburu, Alietti se ofreció a viajar a La Pampa para contar la experiencia de la cooperativa bragadense y darles todo el asesoramiento que necesiten. "Les podemos decir en qué lugares se pueden manejar, qué es lo que pueden hacer. Para eso estamos, porque a nosotros nos ayudó la gente en su momento, ¡no sabíamos ni dónde quedaba INTA ni el Senasa! Estamos a la entera disposición de los muchachos, para darles una mano, porque a nosotros también nos dieron una mano", se comprometió.

Apoyo y capacitación

Alietti destacó el apoyo que les brindó el gobierno nacional al momento de constituirse como cooperativa de trabajo, una opción que "no es fácil, pero no es imposible ni difícil", según reiteró. "A nivel nacional, el Ministerio de Trabajo tiene una oficina que trabaja bastante bien, funciona en el sexto piso y se llama Programa de Trabajo Autogestionado", detalló. Ese departamento es el encargado de darle el apoyo, seguimiento y capacitación a quienes conforman este tipo de entidades.

Utilidad pública

El gobierno provincial podría por ley declarar de utilidad pública el frigorífico de Uriburu y una vez conseguido ello, alquilarle la planta industrial a Carlos Serrano para dársela a los empleados conformados en una cooperativa. Esta es una de las alternativas que se maneja en el Ejecutivo Provincial, acreedor de Serrano, y que por esa condición cuenta con el peso suficiente para tomar la iniciativa en medio del "preventivo de crisis" que atraviesa la firma.

Desde el bloque de diputados del PJ, el sector vernista le hizo llegar a Producción que dará su voto positivo para que se implemente por ley ese instrumento en pos de recuperar esa importante fuente de trabajo.

De darse lo de la "utilidad pública", y con el gobierno como principal actor, podría convocar al resto de los acreedores de Serrano y en base al alquiler distribuir entre ellos la cuotificación del pago de la deuda.

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