Boudou Reciclado

Boudou Reciclado
No caben dudas de que la enfermedad de la presidente, ha dado para muchas cosas, unas para bien. Por caso, dejar al descubierto la poca capacidad de algunos que podían ser reemplazados, con posteriores premios (llámense embajadas) y como contrapartida, ver efectivamente a algún otro que hay que seguir “bancando”.
Ahí está Boudou, a quien me cuesta identificar como vicepresidente de la nación. Cuando estaba partido por el medio, acorralado por tantas denuncias puntuales, comenzó a aparecer, reciclado y opinando de todos los temas posibles, en una forma sobreactuada en cada una de sus muestras de fidelidad para con el “modelo”, con conceptos difíciles de digerir. Sonrisa eterna (muchas veces no se sabe de qué se ríe, quizás de uno), sus palabras son inaceptables, ya que surgen de una imagen sobradamente desgastada. Aquí, en Mar del Plata, el “amado” vicepresidente, comparó a los medios de comunicación social con los “ejércitos de ocupación de otras épocas” en el Tercer Encuentro de Comunicación Audiovisual (ECA).

“Estamos acá porque no nos han vencido”, aseguró sobre los medios. En realidad acá en la Argentina es muy difícil ser vencido si se tiene algo de poder. Colabora en esto una comunicación en gran parte manejada y una justicia, a la cual, mínimamente, podemos calificar como lenta. Resulta difícil asimilar que, con todo lo ocurrido en estos treinta años, muy pocos funcionarios en acción, han sido condenados por abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Estoy convencido de que con algunos pocos casos que pudieran ser ejemplares, todos los gobernantes se estarían cuidando muy bien de lo que hacen por sobre las normas y los códigos de una democracia bien entendida.

Volviendo al vicepresidente opinó que “vivimos en un mundo donde los medios de comunicación tienen una importancia trascendente y muchas veces tienen el rol de los ejércitos de ocupación de otras épocas, porque a partir de voces únicas, tratan de imponerse”.

También expresó que “en los medios esté lo que decidan los pueblos y no que los medios se impongan para dominar a los pueblos. Es una ecuación que hay que tratar de dar vuelta”.

Lo que Boudou quisiera dar “vuelta” es que nadie pudiera encontrar una sola voz que no recuerde sus pecados, una que muestre sólo sus virtudes, aunque sean difíciles de hallar.

Alguna vez, a uno le gustaría encontrar medios efectivamente dentro del Estado y no cautivos del partido gobernante. En esta todavía infantil democracia, la “confusión” de gobierno, con minúscula ya que es sólo una circunstancia y Estado con mayúscula, ya que debe ser una constante, lamentablemente es otra triste actualidad.

Además, siguiendo los análisis de Boudou, sobre que “en los medios esté lo que decidan los pueblos”, habría que recordarle que en octubre algo pasó por las urnas y esto sería bueno que no se olvide. Fue el pueblo quien se expresó en forma discordante con él y su “modelo”.

Finalmente, como integrante del medio que he sido durante más de 40 años, me gustaría una discusión efectiva sobre lo que hay que hacer, lo que se debe concretar por sobre lo que se quiere. Es cierto, sería una discusión sin sentido ya que todos sabemos, en la teoría, lo que sería una comunicación bien entendida desde el Estado y sus medios, pero también vemos y escuchamos lo que efectivamente ocurre con los dineros del Tesoro Nacional, al que todos engrosamos, yendo a parar interesadamente a los “fieles”, de manera indecorosa. El Estado somos todos y todas. Quizás algún día se entienda y lo vea en la práctica o quizás simplemente sea una utopía difícil de alcanzar en este contexto de Boudou vicepresidente.

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