Sospechas de corrupción. Presentó un escrito en el que afirmó que irá a declarar, y en el mismo texto le reclamó a Lijo que resuelva sobre su pedido para anular el llamado a indagatoria. El plan es abrir la vía para recusarlo.
La causa en la que se investiga la responsabilidad de Amado Boudou en la compra de la imprenta Ciccone gana complejidad a cada hora. Ayer, luego de que el juez Ariel Lijo aceptara el pedido del vicepresidente de adelantar su llamado a indagatoria y lo citara para el lunes a las 11 de la mañana, Boudou presentó un escrito en el que dijo que concurrirá a esa cita. Eso no fue todo. En el mismo documento, Boudou emplazó al juez a que resuelva de manera urgente si hace lugar al pedido de anular ese mismo llamado a indagatoria.
La doble pirueta, según explicaron ayer fuentes de la Justicia aClarín, no es más que un intento por enredar la investigación en una maraña de vericuetos procesales. Si Lijo le toma la declaración sin resolver sobre la nulidad del llamado a indagatoria, quedaría expuesto a una eventual recusación que lo podría dejar afuera de la causa.
“ Voy a declarar el 9 de junio a las 11 horas, requiriendo que se respeten en todas sus formas las garantías que me asisten, como a cualquier otro ciudadano de la Nación. Por ello, y a fin de superar cualquier obstáculo, habré de requerirle al Sr. Juez el pronto despacho del planteo de nulidad presentado el 4 de junio de 2014, solicitando habilite día y hora para ello, descontando que ello no alterará la agenda del Magistrado”, escribió el vice.
En ese mismo texto, Boudou pidió que la declaración le sea tomada en el Senado. “Pongo a su disposición mi despacho y las instalaciones del Senado de la Nación (...) Entiendo que el traslado que sugiero no generará inconvenientes para el Sr. Juez, toda vez que éste se ha trasladado a Europa en otras oportunidades en el marco de expedientes bajo su jurisdicción”, propuso.
Más tarde, en una entrevista por radio Continental, Boudou reclamó que su indagatoria sea transmitida por televisión “por el canal TN”.
En rigor, la indagatoria no podría ser televisada. Varios artículos del Código Procesal Penal -que organiza los procedimientos judiciales de este fuero- contradicen la idea de Boudou, que por la mañana había sido tácitamente aceptada por el fiscal que investigó la causa, Jorge Di Lello.
El artículo 204 dice que el sumario -es decir, las actuaciones del expediente- es público solamente para las partes y sus defensores, quienes las podrán examinar luego de la declaración indagatoria. En cambio, la investigación “siempre será secreto para los extraños”. ¿Quiénes son los extraños? Las personas que no forman parte del proceso penal en cuestión.
Además el artículo 295, establece que a la indagatoria del imputado “sólo podrán asistir su defensor y el fiscal”. El artículo 302 deja en claro que cuando “hubieren varios imputados en la misma causa, las indagatorias se recibirán separadamente”.
Por la tarde, Boudou repitió el procedimiento que la Presidenta le había indicado el miércoles y se dejó ver en un acto oficial junto a Cristina Kirchner. Esta vez, lo sentaron en el estrado del Museo del Bicentenario.
Allí, Boudou volvió a hablar con los medios. “El lunes vamos a estar ahí. Yo creo que no hay chances de que no sea televisada (la audiencia). El código procesal dice que la información es para las partes, y el juez se la viene dando todos los días a Clarín, La Nación e Infobae, eso genera una gran desigualdad entre los argentinos”, dijo. “No doy conferencias de prensa porque después tergiversan todo. Quiero hablar con el juez para que tenga validez judicial”, se despidió el vicepresidente.



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