Lo dijo en 2006 un ministro de Tabaré. Y así se reflejó en un cable de la embajada.
Según la agencia fundada por el hoy popular Julián Assange, en febrero de 2006, el encargado de negocios de la Embajada norteamericana en Uruguay, James Nealon, se reunió con el entonces ministro de Industria de Uruguay, Jorge Lepra, quien le transmitió la preocupación del gobierno de Tabaré Vázquez “por cómo se estaba desarrollando el diferendo”.
Según relata Nealon en su informe, el ministro de Tabaré Vázquez lo sorprendió por su dureza ya que consideró al gobierno de Néstor Kirchner, “ser más camisas pardas (fascistas) que de izquierda”, además de representar “la peor cara del peronismo”.
Según lo informado en ese momento por Nealon a Washington, en la reunión Lepra “recordó los tiempos en que Juan Domingo Perón había prohibido a los uruguayos entrar a la Argentina durante la década de 1950”.
Los asambleístas de Gualeguay- chú, que en ese momento todavía no habían cortado en forma permanente el puente General San Martín, cayeron en la volteada y fueron calificados por Lepra también como “fascistas”.
El secretario de Estado, en quien confió Tabaré a pesar de no provenir del Frente Amplio, pidió sugerencias a Nealon (en ese momento número uno de la delegación de EE.UU., que aún no había designado reemplazante de Martin Silverstein) sobre quién podría asistir para poner fin al asunto.
“Cuando un hermano le pega una cachetada al otro hermano en la cara, se necesita un tío mayor” fue la figura que Lepra eligió para graficar el asunto, y añadió su convencimiento de que “el gobierno argentino era capaz de cortar el suministro de gas a Uruguay, pese al Mercosur y a otros acuerdos”.
En plena escalada del conflicto, los cables de Wikileaks, revelan que un senador del Frente Amplio (mencionado como fuente protegida de la embajada) sondeó la posibilidad de que Uruguay recibiera apoyo militar de Estados Unidos .
Además salió a la luz, de acuerdo al informe enviado por Nealon a su país, la afrenta que significó para Tabaré el no tener respuesta de una carta personal que le envió a Kirchner para tener una reunión por la disputa de Botnia, lo que lo llevó luego a desestimar la petición del Gobierno argentino de suspender por noventa días las obras de construcción de la planta; y la poca confianza que tenía en España como mediador (ver aparte).
Ayer, el actual presidente de Uruguay José Mujica calificó de “chusmerío” la difusión de los informes y agregó: “Yo no les doy pelota a los chismes internacionales”. También hizo bromas: “Menos mal que no aparecen los nuestros, lo que decimos nosotros de ellos”, dijo Mujica.
Revelaciones
Más de dos mil cables diplomáticos estadounidenses de los que comenzaron a filtrarse a través de Wikileaks hacen referencia a la Argentina.
Muchos provienen de la Embajada de EE.UU. en Buenos Aires y refieren a crudas opiniones que dirigentes políticos locales y diplomáticos de la embajada tienen sobre Néstor y Cristina Kirchner y otros funcionarios de sus gobiernos.
También aparecieron cables fechados en Madrid, Brasilia, Santiago (Chile) y Montevideo en que funcionarios de esos países comparten sus críticas al estilo K y hasta deslizan sus sospechas de corrupción en el Gobierno argentino.
Los enojos de Tabaré y la mediación de los españoles
Néstor Kirchner habría logrado que el gobierno español presionara al uruguayo para demorar la entrada en funcionamiento de Botnia. Al menos así lo vivía el gobierno de Tabaré Vázquez, de acuerdo a otro de los cables revelados por Wikileaks.
El 1° de noviembre de 2007, el entonces ministro de Vivienda y Medio Ambiente uruguayo, Mariano Arana, anunció que se demoraría la apertura de la polémica planta de celulosa. Según reportó el embajador uruguayo en Montevideo, Frank Baxter, Vázquez habría sido “agarrado con la guardia baja”, fuera del país y no estaba al tanto del anuncio.
Según especuló Baxter, el entonces canciller argentino, Jorge Taiana, habría contactado a su par español, Miguel Ángel Moratinos, que a su vez habría llamado al uruguayo Reinaldo Gargano, quien habría cerrado el círculo sobre Arana, sin alertar a Tabaré.
Una semana después, Vázquez y Kirchner viajaron a Santiago para la Cumbre Iberoamericana. Poco antes de que comenzara el encuentro, el uruguayo, molesto porque no se le había consultado esa decisión, dio la orden para que se autorizara la puesta en funcionamiento de la pastera. Fue en esa cumbre que Kirchner le dijo a Vázquez, según Wikileaks: “Me apuñalaste a mí y al pueblo argentino por la espalda”.
La embajada de Estados Unidos en Montevideo, consignó ante Washington como “de particular preocupación” las “considerables inversiones españolas en Argentina y la posibilidad de que Argentina pudiera utilizar esas inversiones contra España para presionar la posición argentina en Botnia”






Comentá la nota