"Países como EE UU jamás van a querer que nos desarrollemos", dijo Evo Morales en un acto para celebrar el acontecimiento.
"Países como EE UU jamás van a querer que nos desarrollemos, nunca van a querer una competencia pues siempre piensan en la economía mientras nosotros pensamos soluciones a los problemas económicos", remarcó Morales en un acto con personalidades latinoamericanas y chinas en el pequinés Museo Jintai.
El líder boliviano subrayó que en el pasado su país "dependía económicamente del Fondo Monetario Internacional y políticamente de la Embajada de EE UU", pero que "en poco tiempo y con mucha dignidad nos hemos liberado". "Antes la riqueza se privatizaba y la pobreza se socializaba, ahora la riqueza se socializa para acabar con la pobreza, por eso vamos mejorando", insistió Morales, quien visita China por tercera vez tras los viajes de 2006 y 2011.
En el acto de lanzamiento del satélite "Tupac Katari", Morales dijo que el aparato "será nuestra luz" después de "tantos años de vivir en la oscuridad, el sufrimiento y la dominación de los imperios".
"Tupac Katari (indígena que se rebeló contra el Imperio Español en el siglo XVIII, en cuyo honor se bautizó el satélite), antes de ser descuartizado hace 232 años, dijo "volveré y seré millones". Siento que ahora desde el espacio Tupac Katari será nuestra luz, será como millones", afirmó Morales. "Por fin el pueblo boliviano será liberado de la incomunicación", añadió el líder boliviano en un encuentro con la comunidad latinoamericana en el museo chino de Jintai, donde presentó una ofrenda floral a los bustos de Tupac Katari y otros dos héroes nacionales de Bolivia, Andrés de Santa Cruz y Juana Azurduy.
El lanzamiento, mediante cohetes propulsores Larga Marcha 3BE, se llevó a cabo desde una base de la provincia Sichuan, situada a 1.800 kilómetros de Pekín. El satélite tiene como principal finalidad mejorar las telecomunicaciones de Bolivia y contó con una inversión de 302 millones de dólares, financiados en un 85% con un crédito del Banco de Desarrollo de China, mientras el resto corre por cuenta del Estado boliviano. Será operado desde dos estaciones de control, una en Amachura, en la ciudad de El Alto, vecina a La Paz, y la otra en La Guardia (Santa Cruz).
El satélite también se empleará para fines de seguridad y defensa, así como en telemedicina, y dispone de tres canales de comunicación que trabajarán en tres frecuencias (una de ellas cubre Bolivia, otra se utilizará para radio y televisión, y la tercera abarcará Sudamérica).
Se calcula que el satélite ayudará a ahorrar a Bolivia unos 15 millones de dólares en gastos de alquiler de servicios de satélites extranjeros, además de que puede atraer ingresos si su utilización es arrendada a otros países suramericanos. «

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