Las fuertes lluvias e inundaciones, que dejaron en las últimas semanas unos diez muertos y 22 mil familias afectadas en cinco de los nueve departamentos bolivianos, llevaron al gobierno de Evo Morales a decretar la emergencia nacional, lo que permitirá desbloquear rápidamente la ayuda para los damnificados.
El decreto señala que la emergencia nacional se aplicará con énfasis en las regiones más afectadas por las lluvias e inundaciones: La Paz (oeste), Santa Cruz (este), Cochabamba (centro), Chuquisaca (sureste) y Beni (noreste). La declaración de emergencia implica la movilización de personal adicional de defensa civil y militares a la zona afectada.

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