Empató sin abrir el marcador con Atlético Tucumán, en el partido correspondiente a la 28ª fecha del campeonato y suma cuatro partidos sin que le conviertan goles. Sin embargo dejó escapar dos puntos importantes en casa, en un encuentro que distó de ser el mejor.
Con este empate, en un partido de la 28ª fecha del torneo de la Primera Nacional de la AFA, Boca Unidos lleva cuatro partidos sin perder con dos victorias y dos empates, aunque ayer fue como si se le hubieran escurrido de las manos dos puntos valiosos, sin poder ganar en casa como esperaba su gente.
Enfrente estuvo Atlético Tucumán -tiene en sus filas a varios jugadores con pasado de primera, como el arquero Luchetti, el lateral Ladino y los mediocampistas Barrado y Almerares- que vino a plantear un partido cerrado. “Mordiendo” en todos los sectores y buscando sorprender en un par de oportunidades con un esquema 4-4-2 que se mantuvo inalterable.
A Boca Unidos le costó generar buen juego porque Santiago Raymonda estuvo errático con la pelota y Frezzotti estaba vez careció de precisión en los pases -sobre todo en el primer tiempo-. No alcanzó entonces con lo que aportó Israilevich y el buen despliegue de Diego Sánchez, que cuando pasó a volantear por derecha en el segundo tiempo al entrar Alfredo Ramírez (en lugar de Raymonda quien sintió molestias en el aductor) fue de lo mejor en el momento de encarar hacia el arco tucumano.
El partido exhibió intensidad y fue bastante parejo en la etapa inicial notándose nítidamente las dificultades de los dos para provocar situaciones netas de gol y entonces Sessa y su colega Luchetti casi no fueron exigidos. Una pelota que cabeceó Ríos y el uno visitante echó sobre el travesaño y más tarde un tiro de esquina de Israilevich que peinó Manchot, conectó Baroni en el segundo palo e increíblemente la pelota pasó frente al arco perdiéndose por un costado, fueron las aproximaciones.
Atlético Tucumán solamente avisó con algunos intentos de media distancia, como un disparo bajo de Barrado, que no llevaron peligro para el arco del “Gato” Sessa.
En los primeros instantes del segundo tiempo Atlético insinuó que iba a dar “pelea” más arriba, sobre todo cuando un despeje deficiente de Baroni lo dejó en posición de gol en la media luna a Bustamante cuyo tiro de zurda exigió a Sessa que se arqueó en el aire manoteando el balón sobre el travesaño.
Sin embargo, enseguida Boca Unidos tomó el control del partido. Ni bien se inició la etapa final entró Alfredo Ramírez por Raymonda (con molestia física) y se corrió Sánchez Paredes hacia el carril derecho. A partir de ahí y con el buen complemento de Alan Pérez con sus proyecciones, el equipo local fue a buscar el desnivel; pero a su loable actitud y entrega física le faltó fútbol.
Esta vez Ríos pareció sentir la ausencia de Cristian Núñez (el equipo en realidad) sin llegar a rendir lo que puede y el sustituto José Luis Villanueva no alcanzó a entrar de lleno en el juego. Esto más la falta de creación porque Ramírez empezó bien pero después bajó mucho su rendimiento, hizo que faltara claridad e ideas para dejar a algún jugador de cara al gol.
No obstante, algunos arrestos individuales, especialmente de Sánchez Paredes, las proyecciones por el sector derecho de Pérez y algunas intervenciones de Israilevich por la izquierda, inclinaron el juego hacia el arco de Luchetti. A los 5’ encaró Sánchez Paredes y sacó un potente derechazo apenas desviado, en el primer aviso.
Después, a los 14’, Boca Unidos generó la situación de gol más clara con un desborde de Alan Pérez, centro que conectó en el área Israilevich y el arquero Luchetti salvó en forma increíble extendiendo su mano izquierda, cuando la pelota tenía destino de red. En esos momentos de presión, un centro de Sánchez Paredes dejó pasar Israilevich y detrás suyo Ramírez dilapidó la oportunidad al no poder darle bien de zurda.
El técnico de Atlético hizo entrar a Almerares y luego a Dutari para oxigenar al equipo tucumano, sin embargo seguía dependiendo de los disparos de afuera. En una Barrado levantó sobre el travesaño y la otra ocasión la tuvo en jugada con pelota parada que Deivis Barone cabeceó sobre el travesaño.
En los instantes cercanos al epílogo se fueron diluyendo las posibilidades para que alguno pegue el grito de gol y así se fue un partido que prometía y sólo quedó en eso porque en varios pasajes provocó un “dolor de ojos”. Lo positivo para Boca Unidos es que otra vez cerró su arco y mantuvo la actitud de ir a proponer el juego más arriba; pero es innegable que esta vez le faltó ingenio para armar buen fútbol; por eso no dispuso de muchas situaciones y por ende estuvo ausente el gol.
Así se le escaparon dos puntos y ahora intentará volver a sumar de a tres el fin de semana, cuando visite a Patronato en Paraná, en un nuevo capítulo de esta obra llamada Primera B Nacional.
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