Blanqueo a la neuquina

Blanqueo a la neuquina
Especialistas aseguran que hay mucha liquidez de dólares en la provincia, pero dudan de que los instrumentos que lanzó esta semana el Gobierno sean atractivos. El sector inmobiliario, con expectativas.

“Empresas chicas de Neuquén, con una facturación de 15 ó 30 millones de pesos anuales, se cansaron de sacar dólares a Uruguay hasta el año pasado, cuando comenzaron las restricciones”. La afirmación proviene de un ex bancario local que prefirió el anonimato, pero que reveló a E&E cómo son los mecanismos para fugar divisas. “Las sacaban en forma de inversiones o bien a través de la apertura de una filial. Una vez afuera, las entraban a través de un “cable”. Otros, prefirieron dejarlas allá, para hacer una buena reserva”, contó el ejecutivo. Explicó que el mecanismo era sencillo y para el banco también era favorable porque no tenía riesgo (para ingresar la moneda verde quedaba como garantía la cuenta en el exterior).

La anécdota es sólo una muestra de la fuerte presencia que la cultura verde tiene en la provincia. Fuentes del sector financiero, siempre en el anonimato, explican que la importante capacidad de ahorro del sector asalariado privado terminó en dólares debajo del colchón. Los datos del Banco Central no los desmienten: en 2012 se retiraron de las sucursales neuquinas unos 170 millones de dólares, mientras que otra cantidad similar aún continúa en las entidades.

Pero también creen que hay una enorme masa de divisas en negro, producto sobre todo de maniobras contables para evitar impuestos. La más común es la subestimación de ganancias vía costos inflados. Esa masa de dinero no declarado, esté o no en el país, podría volver convertida en inversiones si los neuquinos deciden acogerse a los nuevos instrumentos de blanqueo de capitales que lanzó esta semana el gobierno nacional y buscan orientar esos fondos ociosos hacia inversiones en la economía real.

El proyecto

Según el proyecto de ley que ingresó esta semana en el Congreso, las opciones serán tres: el Bono Argentino de ahorro para el Desarrollo Económico (BADE), el Pagaré de Ahorro para el Desarrollo Económico (PADE) y el Certificado de Depósito para Inversión (Cedin).

Los primeros dos, según explica el economista Ariel Setton del Plan Fenix, “buscan generar una nueva fuente de financiamiento para realizar obras de infraestructura y energéticas”. YPF –la principal operadora de la provincia– podría ser una destinataria de estas inversiones, algo que, a la larga, redundaría en un beneficio para Neuquén de tener una respuesta real.

“Serían canalizados mediante bonos emitidos por el Ministerio de Economía con condiciones a definirse una vez aprobado el proyecto de Ley, que engrose de algún modo las reservas internacionales del BCRA y que genere una subutilización de los u$s 2.000 millones comprometidos de las ‘reservas de libre disponibilidad’ para la conformación del Fondo Argentino de Hidrocarburos”, indica.

En caso del BADE, pagará un interés del 4%, mayor al de otros instrumentos en dólares aunque no del BODEN 15, bono que, encima, vence un año antes. Del PADE, en tanto, por ahora hay sólo dudas.

“Por otro lado, el Cedin no es un bono sino un certificado, que no tiene ni fines recaudatorios ni de financiamiento ni de generación de reservas internacionales. Busca dinamizar el mercado inmobiliario –y por lo tanto darle un impulso a la economía real–, el cual viene sufriendo un freno desde 2012 desde que se buscó la pesificación del mercado. En ese sentido, los Cedin serían un papel nominado en dólares convertibles y con respaldo completo del BCRA que podría circular en el mercado secundario de la economía, y hacerse efectivo ante la demostración de una compra-venta de propiedades, desarrollos inmobiliarios y mejoras edilicias”, detalla Setton en un artículo publicado por "El Economista".

Sobre el Cedin, más allá de las pedagógicas explicaciones del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, también quedan dudas. Algunos economistas creen que su valor en el mercado secundario emulará al del dólar blue, en lo que sería un virtual reconocimiento del desdoblamiento cambiario.

¿Quién blanqueará?

Un gobierno sediento de dólares y una economía que busca hacer crecer las inversiones son las excusas para este blanqueo, que en rigor de verdad debería ser llamado “amnistía fiscal” (ver aparte). El Gobierno cree que hay 160 mil millones de dólares de argentinos en cuentas en el extranjero o en el colchón. Se propone, entonces, perdonar a los evasores que reingresen algo de esa masa monetaria a la economía formal y entonces sí comiencen a tributar. Asegura tener los mecanismos garantizados para diferenciar a estos evasores de narcotraficantes o tratantes, por ejemplo, cuyo dinero obviamente también está en negro.

La pregunta es ¿a quién le conviene exteriorizar fondos? Sin ahondar demasiado en la letra chica del proyecto, puede concluirse que no a mucha gente. Después de todo, quien tiene los dólares, seguramente preferirá guardarlos ante un escenario donde el mercado informa de divisas crece y deja rendimientos récord (el "blue" subió un 60% en lo que va del año).

Los más beneficiados serán, sin dudas, aquellos que tengan dólares en negro y quieran invertirlos. Lograrán, sobre todo vía los Cedin, evitar las preguntas de AFIP a la hora de justificar el origen de los fondos.

Quienes no tengan problema para justificar los fondos (porque alguna vez estuvieron bancarizados o porque su capacidad contributiva los ampara), seguramente preferirán mantener la moneda verde o bien colocarla en el mercado paralelo.

Respuesta neuquina

Para el economista Facundo Idizarri, serán pocos los neuquinos que decidan sumarse a estos nuestros instrumentos. “Hoy tenés ahorros en un billete que en el mercado secundario está a 10 pesos, ¿por qué habrías de volcarlo en un bono cuyo rendimiento se desconoce y que, encima, puede llegar a ser tomado al tipo de cambio oficial?”, se preguntó.

El especialista de la consultora neuquina Economía y Energía contó que el ahorrista promedio en Neuquén piensa en dólares porque “está educado en dólares”, pero también hace lo mismo el empresario Pyme.

En ese sentido, se mostró escéptico de que esta mediada de blanqueo vaya a tener impacto en la city neuquina.

Por su parte, el ex presidente del Colegio de Martilleros de Neuquén Guillermo Reybet, adelantó que “si el Cedin funciona, se reactivarían las operaciones inmobiliarias”. “Lo más lógico es que se usen donde el mercado quedó trabado desde la pesificación y la restricción a la compra de dólares. Es que el que vende una unidad generalmente quiere dólares por seguridad”, indicó el empresario esta semana.

Por ahora, el blanqueo sólo despierta cautela.

Amnistías, polémicas y dobles raseros

El perdón fiscal que implicará el blanqueo despertó críticas de la oposición, que remarcó –no sin razón– que se beneficiará a personas que evadieron impuestos mientras que la gran mayoría de los contribuyentes debe padecer día a día el largo brazo del fisco. Es al menos curioso que muchos de esos representantes no tengan ningún reparo a la hora de hablar del dólar "blue", que surge de un mercado en negro, cargado de especuladores y de evasores. Inclusive, toman ese valor, de origen dudoso, como una verdad revelada.

Argentina dice tener mecanismos para evitar el blanqueo de fondos de origen malhabido. Los organismos internacionales que fiscalizan estas operatorias –el GAFI y la OCDE, por caso– aprobaron la última amnistía en el país. Hicieron lo propio con Italia, Estados Unidos, Reino Unido, Portugal, México, España, Suiza y Grecia, que entre 2009 y 2013 adoptaron políticas similares. En esto, el país no es nada original.

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