La polémica norma, destinada a atraer dinero en moneda extranjera no declarado sin tener que precisar el origen, estará vigente por 90 días. A cambio, se deberá optar por la suscripción de dos bonos nominados en dólares: el CEDIN y el BAADE.
Con esta medida, el Gobierno tiene como expectativa conseguir al menos 4 mil millones de dólares, monto que ingreso al blanqueo que se realizó en 2009.
Los dólares se podrán cambiar por el Certificado de Depósito para Inversión (CEDIN) y el Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo Energético (BAADE), que también cuenta con una versión denominada Pagaré.
Los CEDIN tienen como finalidad alzar la construcción y el sector inmobiliario, mientras que los BAADE buscan captar fondos para obras de infraestructura en el sector energético, principal factor de desequilibrio de las finanzas públicas.
La garantía de cobro está dada por el Banco Central, que administra un fideicomiso integrado por el cien por ciento de los fondos exteriorizados.
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